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Oposición va hoy por Marcó del Pont, pero Gobierno intenta que sobreviva
José Pampuro acompañó a Marcó del Pont durante toda su exposición. La contuvo hasta cuando la oposición le comunicó que no habría preguntas, lo que acortó su posibilidad de defensa.
Ayer, Marcó del Pont tuvo su tiempo ante los senadores de la Comisión de Acuerdos para exponer su posición (ver nota aparte). En un clima frío, los opositores la dejaron hablar, pero rechazaron hacerle luego cualquier pregunta, lo que transformó la presentación en un monólogo.
El clima fue de tal tensión que cuando el kirchnerista Eric Calcagno intentó un gesto amable, el propio Miguel Pichetto, sin razón aparente, lo frenó. Calcagno quiso introducir preguntas a Marcó del Pont para romper el silencio final pidiéndole: «Formularé dos preguntas muy rápidas. En su opinión, ¿hay algún cálculo del nivel óptimo de reservas?», le dijo a la funcionaria.
«Señor presidente: pido al senador Calcagno que retire la pregunta», lo cruzó Pichetto, y la pregunta fue inmediatamente retirada.
Para entonces, el kirchnerismo no quería abrir más debates en esa comisión, que una semana antes ya había emitido el dictamen recomendando rechazar la designación, como presidenta del Banco Central, de Marco del Pont. La funcionaria había reaccionado con elegancia: «Si el Senado no me da el acuerdo, voy a renunciar». Ayer, ratificó esa postura a pesar de que en el Gobierno se habían tanteado caminos legales para mantenerla en comisión en el cargo hasta setiembre.
Marcó del Pont, además de su defensa, tuvo un momento que descolocó a los presen-tes, oficialistas y opositores: «Efectivamente, la noche del domingo la presidenta de la Nación me notificó que iba a enviar este DNU para hacer frente a la otra parte de la deuda que tenía que ver, fundamentalmente, con los acreedores domésticos». Es decir, reconoció allí que el Gobierno había actuado sobre el tema a último momento el fin de semana cambiando el sentido del discurso que horas después Cristina de Kirchner iba a pronunciar ante la Asamblea Legislativa, al notificar la firma de ese DNU.
Lo hizo Marcó del Pont para defender el procedimiento seguido por el Central recordando que la Carta Orgánica le hubiera permitido cumplir con el decreto con la sola consulta con el vicepresidente de la entidad, Miguel Pesce, pero que prefirió tratar la cuestión en la reunión de directorio del mediodía, porque ya había sido citada para otros temas.
El oficialismo tuvo su tiempo para protestar por el apuro opositor en rechazar el pliego en boca de José Mayan, Guillermo Jenefes y otros, pero esa batalla ya parecía perdida. Más cuando Carlos Verna, senador clave en este caso, se definió en una respuesta al sanjuanino César Gioja: «Hay senadores que no somos oficialistas ni opositores; que no nos sentimos contenidos por unos ni por otros», arrancó y luego sentenció que «la presidenta del Banco Central aceptó que el decreto fue publicado a las 17 y que giró la plata a las 18. O sea, en una hora se gastó 6 mil millones de dólares. La comisión la invitó a las 17.30 del miércoles. Verbalmente, por teléfono, el doctor Rodríguez Saá se comunicó con su secretaria. Una hora después le llegó la nota, avisándole que la reunión era a las 19.30. No vino porque no tuvo tiempo. Es decir que en una hora no encontró la puerta del Senado, pero sí tuvo tiempo para girar 6 mil millones de dólares. Eso es una falta de respeto a un poder de la Nación, que es el Congreso Nacional», dijo.
El pampeano quiso dejar claro que una cosa era haber presentado un proyecto alternativo para ayudar a la Casa Rosada y otra su voto sobre la permanencia de la jefa del Central.
No había pasado una hora del final de esa reunión cuando comenzaron a arreciar en el Senado las versiones sobre posibles cambios en la decisión de senadores que la oposición los daba hoy en el recinto.
Desde el kirchnerismo de Diputados se alentó como un hecho que la rionegrina María José Bongiorno no estaría hoy para dar el quórum. La compañera de Pichetto en el binomio armó bloque propio fuera del oficialismo y hasta ahora se movió dentro de la estrategia opositora.
Desde la Casa Rosada se puso en duda que María Higonet, senadora por La Pampa junto con Verna, podría seguir el mismo camino, pero resultó extraño que optara por esa decisión desmarcándose de la estrategia de su compañero senador. Y hasta se llamó la atención sobre la ausencia de Roxana Latorre ayer en la constitución de la Comisión de Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, cuando la santafesina había estado todo el día en el Senado. Más dudas aparecieron cuando se supo que a Pesce, quien suspendió sus vacaciones cuando se inició esta crisis para hacerse cargo de la jefatura del Central, el oficialismo le dio un guiño para que comenzara su postergado descanso el próximo lunes.
De todas formas, hay otra pelea que deberá dar hoy la oposición en esa cámara: la votación de la nueva distribución del impuesto al cheque para incrementar al 53% la coparticipación a las provincias. En ese caso, los números para el recinto están más consolidados: algunos kirchneristas ya comunicaron que para ese tema podrían bajar a sesionar.


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