El CEO de Apple, Tim Cook, junto con su staff, mientras habló ayer en el Senado de EE.UU.
Washington - El consejero delegado de Apple, Tim Cook, rechazó ayer ante el Senado de EE.UU. las acusaciones de evadir más de u$s 9.000 millones e instó a una reforma "drástica" del sistema tributario en EE.UU. El debate se produjo en el subcomité de Seguridad Nacional del Senado. Cook, que asumió el cargo a la muerte de Steven Jobs en 2011, fue criticado con dureza entre otros, por el senador republicano John McCain, quien calificó a Apple como uno de los "más eminentes" evasores dentro de las empresas estadounidenses. Los senadores acusaron a Apple de utilizar argucias legales para evitar el pago de impuestos, especialmente a través de su filial en Irlanda, Apple Operations International. Cook adujo que las operaciones internacionales de Apple suponen más del 60% de los ingresos, pero reclamó una "simplificación" del sistema fiscal de EE.UU. y afirmó que si fuera más sencillo y barato provocaría "probablemente un aumento de los impuestos pagados por Apple". Recomendó que el impuesto de sociedades en EE.UU. se reduzca del 35% al 20%, y que la tasa para repatriar beneficios se ubique en "un solo dígito".
Agencia EFE
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