6 de agosto 2010 - 00:00

Paro bancario con bajo acatamiento

La Asociación Bancaria logró ayer una adhesión importante en los bancos públicos y en el microcentro, pero se registró un acatamiento casi nulo en las entidades privadas y en el interior del país al paro convocado para reclamar una suba del mínimo no imponible en Ganancias y por mayores medidas de seguridad.

La medida de fuerza se extendió, además, a internet y a los call centers. Así, los bancos no atendieron ayer entre las 10 y las 15 y, en el interior, entre las 8 y las 13. En todos los casos, los empleados de las entidades, afiliados o no, concurrieron a los lugares de trabajo, pero no hubo apertura de sucursales. Para el gremio, el paro habría alcanzado un nivel de aceptación del 90%, mientras para los privados llegó a menos del 40%.

Lo curioso de la medida fue que el destinatario final fue el Gobierno y no las entidades financieras de la mayoría de los reclamos de La Bancaria, como el alcance del Impuesto a las Ganancias para casi todos los empleados del sistema financiero, ya que desde las negociaciones de las últimas paritarias el salario mínimo llega a 4.500 pesos. Esto implica que, pese a la suba anunciada por el Ejecutivo, la mayoría de los trabajadores bancarios está alcanzado por el tributo a la renta laboral.

Reclamos

El gremio reclama ahora o una nueva suba del mínimo no imponible, algo utópico este año, o una reapertura de las paritarias del sector cerradas en abril pasado. Este punto también es difícil; una salida sería negociar con los bancos públicos y privados un nuevo aumento o pago extra para el último trimestre de 2010.

Los bancarios pidieron también ayer mayor seguridad interna para los empleados de las entidades. En concreto, La Bancaria reclamó una mayor inversión desde las propias empresas y un cambio en las leyes nacionales para aumentar la protección en los locales. Además, advirtieron sobre la necesidad de que no se estigmatice a los empleados ante las sospechas de participación de algunas salideras investigadas últimamente. En este sentido, el gremio dispuso para hoy una jornada nacional de duelo ante el fallecimiento de Isidro, hijo de Carolina Píparo, la mujer embarazada y baleada la semana anterior en una salidera (ver página 21).

Según explicó ayer Sergio Palazzo, secretario adjunto del sindicato, las otras demandas fueron «una adecuación salarial y el respeto de convenios y acuerdos, la derogación del Impuesto a las Ganancias y el reintegro de lo tributado, el cumplimiento del carácter bancario de las tareas que realizan los trabajadores de los call centers y la necesidad de una reforma tributaria en el Congreso para que las finanzas abonen impuestos».

El gremio no acató, además, la decisión impuesta anoche por el Ministerio de Trabajo que maneja Carlos Tomada, quien firmó la «conciliación obligatoria» para que ayer hubiera actividad.

Ahora, el sindicato buscará retomar las negociaciones con las entidades y el Gobierno. Sin embargo, lo que se espera es que hacia fines de setiembre comience una nueva ronda de reuniones entre el gremio y los bancos para un pago extra en los últimos meses del año.