18 de junio 2012 - 00:00

Perdió la izquierda y Grecia sigue en el euro (por ahora)

Perdió la izquierda y Grecia sigue en el euro (por ahora)
Atenas - La derecha pro euro griega se impuso ayer en las elecciones legislativas ante la izquierda radical y quedó en condiciones de formar un nuevo Gobierno de coalición con los socialistas. Aunque por escaso margen y en medio de una enorme fragilidad social y económica, la victoria de Andonis Samarás alejó una salida del país de la moneda común.

Los conservadores de Nueva Democracia (ND) obtuvieron un 29,66% de los votos, lo cual les asegurará 129 escaños de los 300 del Parlamento, según resultados basados en datos difundidos por el Ministerio del Interior. La desproporción entre porcentaje de votos y número de escaños se debe a que la Constitución atribuye 50 asientos suplementarios al partido que queda en primera posición.

En segundo lugar, con un 26,9% y 71 escaños, quedó la formación de izquierda anticapitalista Syriza, liderada por el joven Alexis Tsipras, que rechazaba los ajustes impuestos a Grecia a cambio de los rescates financieros otorgados por la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los socialistas del Pasok, el otro gran partido tradicional junto a ND, quedaron terceros, con poco más del 12% de los respaldos y 33 bancas.

Tsipras admitió su derrota y afirmó que su partido llevará a cabo una oposición activa «contra el memorándum» o programa de austeridad impuesto por la denominada «troika» a cambio de fondos para evitar la quiebra del país.

En la vereda contraria, Samarás llamó de inmediato a atar al país al euro y a formar un Gobierno de coalición. «Instamos a todas las fuerzas políticas que comparten el objetivo de mantener al país en el euro a participar en un Gobierno de unión nacional», afirmó. «El pueblo griego votó por que Grecia permanezca en el euro, el país no tiene un minuto que perder. No podemos seguir con la ciudad a la deriva», aseveró Samarás ante una multitud congregada en el palacio de Zappeion, que lo había recibido al grito de «Acá está, este es nuestro primer ministro».

Pero los socialistas pusieron una condición para armar un gabinete con los conservadores: que otro partido de izquierda se sume a la alianza. Ese llamado se dirige a Izquierda Democrática (Dimar), que con un 6,11% de los votos y 18 curules queda en el centro del juego de alianzas para sacar al país de la parálisis en la que se sumió tras los comicios del 6 de mayo.

No obstante, el candidato del Pasok y exministro de Finanzas que implementó el ajuste, Evangélos Venizelos, insistió en «la formación de un Gobierno de unidad para hoy mismo «porque el país no puede perder más tiempo».

«Es indispensable un Gobierno lo antes posible pero que no se disuelva en un par de meses, la mayoría parlamentaria es importante pero también es necesaria la base social más amplia posible», subrayó asimismo la eurodiputada socialista Anni Podimata.

El partido neonazi Amanecer Dorado consiguió un 6,92% y 20 escaños, similar porcentaje de la elección pasada que no arrojó ninguna alianza con capacidad de gobernar. El comunista KKE, último partido stalinista de Europa, sumó un 4,49% y 12 escaños.

Samarás comenzó a preconizar en la última semana de campaña una «renegociación amistosa» del programa de ajuste, en tanto que Tsipras se afirmó en el rechazo a los recortes y exigió «medidas de crecimiento» para un país que vive su quinto año consecutivo de recesión. No obstante, Tsipras pudo pagar lo confuso de su propuesta en cuanto a permanecer en el euro y rechazar los compromisos asumidos.

El presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, dijo en Los Cabos (México) que espera una rápida formación de un Gobierno y prometió apoyo a Atenas.

Europa y el mundo, empezando por los líderes de las potencias industrializadas y emergentes (G-20) que se reunirán hoy y mañana en México, siguieron con particular atención estos comicios, cruciales para Grecia, pero también para el futuro de la eurozona, cuya crisis amenaza la economía mundial.

Los griegos votaron por segunda vez en seis semanas, dado que en los comicios del 6 de mayo ninguno de los partidos proeuropeos había alcanzado la mitad de los escaños, ni logrado un pacto de alianzas para formar Gobierno.

Socialistas y conservadores ya formaron un Gobierno de coalición tras la renuncia del socialista Yorgos Papandréu en noviembre de 2011. Ese gabinete tuvo a cargo negociar un segundo plan de financiación internacional.

El primer préstamo, de 110.000 millones de euros, acordado en mayo de 2010, resultó insuficiente ante el volumen de la deuda pública griega, que suma un 165% de su PBI. El segundo, de 130.000 millones, se completó con una reestructuración de la deuda en manos de los bancos privados y fondos de pensión. Todas esas ayudas totalizaron 347.000 millones de euros.

Agencias AFP, ANSA, EFE, Reuters y AFP; y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario