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Pérez-Reverte hace la apología del mestizaje

Luego de invadir México, los conquistadores españoles se sintieron impresionados por las joyas y el oro que tenían los nobles aztecas, y urdieron esa trampa para exterminar un millar de aborígenes principalmente nobles que se conoce como «La matanza del templo mayor». En ese breve relato el autor de la saga del Capitan Alatriste, Arturo-Pérez Reverte parte de ese momento posterior en que los aztecas deciden cobrar venganza, luego de matar al traidor Moctezuma de una pedrada cuando éste salió a tratar de calmarlos, atacan a los hombres del imperio español, un puñado con Hernán Cortés a la cabeza logran huir, pero la mayoría de los soldados castellanos muere en lo que se ha denominado «la noche triste» del 30 de junio de 1520.
Fiel a su estilo, el miembro de la Academia de la Lengua Española, traza con lenguaje duro y actual el retrato de uno de aquellos soldados brutos y ambiciosos que salieron de un pueblito escapando de la pobreza y con el deseo de volver ricos con lo expoliado en América. Para Pérez-Reverte, según ha sostenido públicamente, la conquista española es una gesta de la que «se tiene que estar a la vez orgulloso y horrorizado» porque «España llevó el futuro y la modernidad, mejoraron un atrasado».
«Ojos azules» cuenta de uno de aquellos brutos y ambiciosos soldados, que muere aferrado desesperadamente al oro que robó y que pensaba que le permitiría una vejez de contar a los nietos en su finca cómo había alcanzado tal hazaña.
El autor del «Club Dumas» comparte con Borges, pero desde la ventana de Hemingway, el culto del coraje. Y del honor, del valor, de la osadía. Tambien cree con el argentino, partiendo de una idea de Emerson, que en un momento epifánico de un hombre, se puede comprender toda su vida. Y este breve relato le sirve para mostrar cómo un recluta de ojos azules deja embarazada a una india, cuyo hijo que llevará esos ojos, y será símbolo del mestizaje, del encuentro entre esos dos mundos, que forjarán un mundo nuevo.
Según Pérez-Reverte la idea de este cuento le apareció mirando un mural de Diego Rivera donde se ve a una india llevando en un alforja a un niño de ojos azules, y que posiblemente haya sido «Desembarco de españoles en Veracruz», fresco que está en el Palacio Nacional, en el Distrito Federal de México.
M.S.

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