Lima - A pesar de cifras de víctimas cada vez más preocupantes, las autoridades de Perú confiaban ayer en que las protestas desatadas tras la destitución de Pedro Castillo comiencen a ceder, en tanto el papa Francisco llamó al diálogo y Estados Unidos pidió reformas para salvaguardar la democracia de ese país, en referencia al anticipo de las elecciones.
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Perú busca contener la protesta y Estados Unidos pide urgentes cambios para salvar la democracia
El Gobierno de Dina Boluarte afirma que está recuperando el control del país, pero las muertes ya ascienden a 25. Presión por elecciones anticipadas.
“Las informaciones que tenemos es que están funcionando las medidas que hemos tomado, es decir, se están recuperando carreteras, se están habilitando aeropuertos y también está disminuyendo la violencia de las personas que se manifestaban en la calle”, dijo el domingo el primer ministro, Pedro Angulo, a la televisora estatal TV Perú.
Sin embargo, la preocupación persiste. Una semana difícil de disturbios y protestas antigubernamentales daba cuenta ayer de 25 muertos, todos civiles, cientos de heridos y graves daños a la infraestructura.
Según la Defensoría del Pueblo de Perú, 20 personas perdieron la vida directamente en incidentes con las fuerzas del orden y cinco en hechos relacionados con los bloqueos camineros. Además, según los informes, 290 policías y 279 civiles resultaron heridos.
Citando un informe de esta oficina, el diario La República relata el hecho: “La mayoría de los fallecidos eran jóvenes y vivían en barrios humildes. No se trataba de personas que vivían en el mismo barrio o amigos”.
“No se conocían -añadió el diario- pero murieron de la misma manera: durante manifestaciones y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, desde que asumió Dina Boluarte y el Parlamento ha rechazado la idea de adelantar las elecciones”.
Demandas
Las protestas –más intensas en el sur andino, región golpeada por la pobreza, desigualdad y con demandas sociales postergadas– exigen la libertad de Castillo, preso e investigado por rebelión, tras su fallido intento de autogolpe de Estado.
También exigen la renuncia de su sucesora Boluarte, el cierre del Parlamento y elecciones generales inmediatas.
Boluarte ya adelantó que se mantendrá “firme” en el cargo y exigió al Congreso que acelere la aprobación de un adelanto de las elecciones generales, una demanda del 83% de los ciudadanos con la que podría atenuarse la crisis.
El Parlamento debe volver a someter a votación mañana el proyecto para adelantar los comicios de 2026 a 2023, que la semana pasada no logró los votos necesarios.
El conflicto se da porque un sector del Congreso, sobre todo el que apoya a Castillo, quiere que se incluya el llamado a una Asamblea Constituyente que elabore una nueva Carta Magna que sustituya la de 1993, una posibilidad que no logra consenso.
“Instamos a las instituciones democráticas de Perú a realizar las reformas necesarias durante este momento difícil”, dijo ayer en Twitter el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, sobre una conversación que sostuvo el viernes con Boluarte.
Blinken afirmó que Washington continuará apoyando a la presidencia peruana y al país.
Oración
En tanto, en su Ángelus del domingo, el papa Francisco oró por Perú para que “cese la violencia” y “se emprenda el camino del diálogo para superar la crisis política y social”.
Representantes de la Defensoría peruana coordinaban ayer en Aguaytia, Ucayali (noroeste, selva peruana) con autoridades para promover el diálogo con manifestantes, donde enfrentamientos dejaron 5 civiles y 6 policías heridos.
En algunos casos, como en Ayacucho (sur), las muertes del último viernes fueron producto de enfrentamientos con militares, autorizados a controlar la seguridad interna en el marco de un estado de emergencia.


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