5 de mayo 2017 - 00:00

Polos opuestos también en economía

París - El centrista Emmanuel Macron y la líder ultraderechista del Frente Nacional, Marine Le Pen, representan extremos opuestos del espectro político en muchos aspectos.

Macron es liberal, pro mercado y pro Unión Europea (UE). Ofrece una visión de una economía francesa revitalizada, competitiva y abierta al mundo.

La candidata anti "establishment" está decidida a recuperar la soberanía francesa que considera perdida y a terminar con la inmigración. Promete impuestos para las importaciones y para los trabajadores extranjeros con el fin de defender el empleo francés.

Unión Europea: Macron dice que su prioridad es reconstruir la credibilidad francesa en la UE con reformas económicas internas y utilizando estos cambios para presionar a Alemania para avanzar hacia una Europa más social.

Le Pen quiere desmantelar la UE tal y como es actualmente en favor de una "Europa de países" que restablecería la soberanía francesa sobre su moneda, sus fronteras, su legislación y su economía.

El euro: La líder del FN quiere reemplazar el euro con una divisa nacional y otra europea paralelas. La moneda europea se utilizaría en negocios a gran escala o en transacciones gubernamentales.

El liberal quiere reforzar la administración de la eurozona creando el puesto de ministro europeo de Finanzas y Economía, que gestionaría un presupuesto aprobado por el Parlamento Europeo.

Fronteras e inmigración: Le Pen promete eliminar la zona de libre tránsito de personas (Schengen) de la UE. También reducir la inmigración a 10.000 personas al año y suspender temporalmente la emisión de visas de larga duración.

Macron, por su parte, quiere fortalecer la protección de las fronteras a nivel europeo con una guardia fronteriza de 5.000 efectivos.

Economía: Macron promete un programa de inversión de 50.000 millones de euros centrado en dos elementos principales: la formación de un millón de jóvenes y de dos millones de desempleados, y la transición hacia la energía renovable.

Le Pen se centra en medidas proteccionistas como contratos del sector público reservados sólo a empresas francesas y un impuesto para productos importados en los sectores en los que existe una "competencia injusta", lo que incluye a empresas que se benefician de los bajos salarios en otros países.

Derechos de los trabajadores: El exministro de Economía tratará de aprobar una ley que le permita reformar rápidamente el estatuto de los trabajadores para que las condiciones laborales se puedan negociar a nivel local en las propias empresas. También quiere renegociar una directiva de la UE que exime a los empresarios de cumplir con los acuerdos locales o pagar las contribuciones a la seguridad social local para los trabajadores transferidos temporalmente desde otros países de la UE.

Le Pen promete proteger a los trabajadores dando marcha atrás en una reforma previa, respaldada por Macron, que permite que algunos acuerdos alcanzados a nivel local entre los empresarios y los sindicatos anulen disposiciones del estatuto de los trabajadores. También promete imponer un impuesto especial a los trabajadores extranjeros de modo que los franceses tengan preferencia a la hora de optar a un puesto.

Agencia DPA

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