15 de noviembre 2011 - 11:06

Presupuesto, al límite: el 10-D se cae dictamen

• El kirchnerismo espera señales de Cristina en la cámara de Diputados

Roberto Feletti
Roberto Feletti
Los popes kirchneristas de la Cámara de Diputados siguen desorientados. Hasta anoche, la presidente Cristina de Kirchner no había definido si el Presupuesto 2012 se votaría en sesiones ordinarias antes del 30 de noviembre o en extraordinarias. Por ahora, la única certidumbre es que caerá el dictamen emitido la semana pasada por la Comisión de Presupuesto y Hacienda, si el proyecto no llega al recinto antes del recambio legislativo del 10 de diciembre. El debate volvería a foja cero.

Para no sufrir modificaciones en ningún artículo, el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo debería recibir un blindaje de al menos 129 votos, la mitad más uno de la Cámara de Diputados. El jefe de la bancada del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, cuenta por ahora con una mermada capacidad de 87 legisladores propios. Con aliados, ese pelotón de voluntades podría ampliarse, en el mejor de los escenarios, hasta los 118 votos. La misión de aprobar intacta la ley de leyes en el recinto dependería así de la dispersión opositora para rechazar en la votación en particular artículos que proyectan un dólar a $ 4,40 para el año próximo y una meta inflacionaria del 9,2 por ciento.

Aportes

El Frente Amplio Progresista, a través de Claudio Lozano, y la Coalición Cívica, vía Alfonso Prat Gay, ya aportaron lo suyo y presentaron dictámenes propios que fragmentan los votos opositores en el recinto. La UCR también amaga con un despacho propio, pero por ahora no concreta.

El 5 de diciembre se realizará en la Cámara de Diputados la sesión preparatoria cuando los diputados electos deberán prestar juramento. Su mandato comenzará el 10 de diciembre y ese día quedará sin efecto el dictamen de mayoría emitido por el kirchnerismo la semana pasada. La Comisión de Presupuesto y Hacienda que comanda el saliente Gustavo Marconato debería volver a ser convocada, con nuevos diputados y presidente para firmar un dictamen nuevo o bien uno ratificatorio del anterior.

Pero no todas son malas noticias para el kirchnerismo. Más allá de la burocracia y el costo político que tendría empezar de cero el debate por el Presupuesto, que ya motivó la presencia del ministro de Economía y vicepresidente electo, Amado Boudou, en el Congreso, el bloque del Frente para la Victoria trepará a unos 118 diputados propios. Sumando a los aliados, el kirchnerismo estará en condiciones de aprobar el Presupuesto 2012 en sesiones extraordinarias sin depender del humor de los bloques opositores para aportar quórum o cuestionar artículos en la votación en particular.

Cautela

Rossi es cauto y aconseja mudar el debate a diciembre, después del recambio legislativo. Sólo en extraordinarias, que deberán ser convocadas a través de un decreto presidencial, el jefe del bloque kirchnerista ofrece garantías para su aprobación. Además no es momento para aventuras: la Presidente todavía no ratificó las jefaturas de bloque y ni Rossi en Diputados, ni Miguel Pichetto en el Senado, tienen margen de error en el recinto. Quien debería ir precalentando es el actual viceministro de Economía, Roberto Feletti, a quien todos señalan como el reemplazante de Marconato en la presidencia de la Comisión de Presupuesto.

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