Tras la tensión con el peronismo por las tarifas en el Congreso, la administración de Mauricio Macri avanzó ayer en su estrategia de renovado diálogo con gobernadores propios y ajenos, en la antesala de la discusión por el Presupuesto 2019 y la necesidad de nuevos consensos de ajuste del gasto de cara al acuerdo con el FMI.
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En esa línea, ayer el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, recibió al radical correntino Gustavo Valdés (Cambiemos), y por la tarde desembarcó en Tucumán, para inaugurar obra pública junto al justicialista Juan Manzur.
En paralelo, el subsecretario de Relaciones Municipales, Lucas Delfino, se reunió con el ucerreísta jujeño Gerardo Morales, mientras que hoy el secretario de provincias, Alejandro Caldarelli, hará lo propio con el peronista chaqueño Domingo Peppo en Resistencia.
La estrategia se ampliará el lunes, cuando el propio Mauricio Macri (quien días atrás se reunió con mandatarios del NOA en Salta y Santiago del Estero) reciba en la Casa Rosada a gobernadores y legisladores para, junto a miembros de la Corte y jueces, avanzar en una agenda de medidas para combatir el narcotráfico.
"Hay que dar vuelta la página y pensar cómo sacamos el país adelante entre todos", arengó ayer Frigerio, además de destacar que la Casa Rosada tiene "un diálogo permanente con los gobernadores".
"No necesitamos que los gobernadores de la oposición cogobiernen con Cambiemos, pero sí que apoyen las decisiones que el Presidente tiene que tomar para sacar el país adelante y recibimos, en ese sentido, el apoyo de la mayoría de los gobernadores", enfatizó.
En rigor, desde despachos nacionales remarcaron que, más allá de las conversaciones bilaterales, "hasta que no esté el acuerdo con el FMI no habrá definiciones" en materia de la letra chica del Presupuesto 2019 y de los nuevos recortes del gasto en los que deberán avanzar gobernadores y Nación tras la tensión cambiaria.
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