17 de enero 2011 - 00:51

Productores de fruta profundizan cortes de rutas en el sur

Los tractores bloquean los principales accesos a las ciudades. De no haber acuerdo esta semana, frenarían comercialización.
Los tractores bloquean los principales accesos a las ciudades. De no haber acuerdo esta semana, frenarían comercialización.
A la protesta con tractorazos y movilizaciones en todo el Alto Valle que realizan desde hace una semana los productores frutícolas de Río Negro y Neuquén -y que complicó con múltiples cortes de ruta el recambio turístico el fin de semana- se agrega la inminencia de la cosecha de peras y manzanas que amenaza con serias consecuencias al sector: por un lado, incumplimiento de los contratos de exportación, y por el otro, falta de las frutas en el mercado interno y su consecuente impacto en los precios.

Si no se resuelve el conflicto y no se atienden las demandas de incrementos de haberes de los gremios de cosechadores, empacadores y de los frigoríficos, se perderían grandes cantidades de mercadería en el camino. Con estas oscuras perspectivas, los productores agrupados en la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) aguardan con impaciencia una señal de la Casa Rosada. Concretamente, quieren que el Gobierno nacional «evite el colapso» y «devuelva parte de los 200 millones de dólares que por año le brinda el sector -del total de los 700 millones de dólares que factura- con impuestos y cargas sociales con un aporte que permita contener las reivindicaciones salariales».

Diferencia

«Las manzanas y las peras emplean a más de 60.000 personas: se trata claramente de una economía regional muy diferente a la pampeana; es casi una industria en la que la incidencia de la mano de obra representan más del 60% de la estructura de costos», explicó a Ámbito Nacional el presidente de la CAFI, Oscar Martín.

En ese contexto, en la Cámara indican que no tienen posibilidades de responder desde el sector a los reclamos de los gremios porque, además del proceso inflacionario interno, que los deja desfasados del resto del mundo -y ese dato tiene especial incidencia porque se trata básicamente de un mercado de exportación-, se agrega el incremento de entre un 25 y 30 por ciento de los insumos.

«Hace seis meses advertimos al gobernador rionegrino, Miguel Saiz, a los sindicatos y al Gobierno nacional sobre esta crisis y no fuimos escuchados», recordó Martín y apuntó que la semana pasada, funcionarios nacionales y provinciales negaron que el sector atraviese por una «distorsionada» situación de déficit.

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