14 de mayo 2014 - 00:23

Prorrusos mataron a 8 soldados de Kiev

Kiev - Los milicianos prorrusos retomaron ayer las armas tras proclamar la independencia en dos importantes regiones de Ucrania y tendieron una emboscada a las fuerzas gubernamentales en Donetsk (este), ataque en el que murieron ocho militares.

La emboscada, en la que también resultaron heridos siete efectivos de la Guardia Nacional, tuvo lugar cerca de la localidad de Kramatorsk, uno de los irreductibles bastiones prorrusos del este ucraniano.

Un columna de blindados de la 95ª Brigada Aerotransportada del Ejército ucraniano fue atacada por sorpresa por una treintena de milicianos armados con lanzagranadas junto a la aldea de Oktiábrskoye, a unos 15 kilómetros de Kramatorsk.

"Las fuerzas de la autodefensa les cortaron el paso, destruyeron dos blindados, un tanque y un vehículo con pertrechos militares. El segundo vehículo se incendió y durante media hora estuvieron estallando cartuchos y proyectiles", relató un insurgente a la agencia oficial rusa Itar-Tass.

Durante los combates, los rebeldes recibieron el apoyo de casi medio centenar de insurgentes que llegaron al lugar en autobús procedentes de Kramatorsk.

Los sublevados prorrusos, que recurren a las tácticas de la guerra de guerrillas, según Kiev, confirmaron haber inutilizado dos blindados y reconocieron únicamente una baja en sus filas.

Durante los combates, la población de la aldea se tuvo que refugiar en los sótanos de las casas y, como resultado de los enfrentamientos, la localidad se quedó sin electricidad.

Después, el pueblo fue rodeado completamente por las fuerzas ucranianas, que recibieron el apoyo de varios helicópteros con paracaidistas y registraron casa por casa en busca de rebeldes, añadió la fuente insurgente.

Apenas se proclamó el lunes la independencia, el comandante de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Igor Strel-kov, anunció el inicio de una "operación contraterrorista" en respuesta a la ofensiva de Kiev contra los bastiones prorrusos.

El ministro de Defensa ucraniano, Mijaíl Koval, reconoció ayer que el Ejército tiene problemas para hacer frente a los insurgentes, debido a que éstos atacan a las fuerzas gubernamentales desde edificios de viviendas.

"Llevan dos noches seguidas golpeando nuestras posiciones con morteros. Nosotros no podemos utilizar tal armamento, ya que no es de alta precisión, y los separatistas se esconden en los edificios de viviendas, en casas habitadas", explicó.

Strelkov dio ayer 48 horas a "todos los oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas, del Servicio de Seguridad de Ucrania y del Ministerio de Interior" para que juren lealtad al nuevo Estado.

Los líderes de Donetsk, que también pidieron el ingreso a Rusia, anunciaron ayer la creación de su propio Ejército, como hiciera en su momento Crimea, ya anexada por Moscú.

Mientras, el gobernador de la autodeclarada República Popular de Lugansk, Valeri Bolótov, fue herido de bala en un atentado, informó ayer el servicio de prensa de esa región separatista. Perdió mucha sangre, se dijo, pero su vida no corre peligro.
Agencias EFE, ANSA y AFP

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