20 de febrero 2012 - 00:00

¡Qué noche, Teté!

Después del triunfo de Gimnasia sobre Central se le abría a River la oportunidad de quedar como único puntero del torneo. La tarde empezó con saludos y abrazos de quienes pasaron por Núñez alguna vez. El estadio a pleno, como en sus más memorables jornadas, y todo el marco para que River desplegara en su propia cancha su estirpe de grande.

Como si fuese un calco de todos los partidos, la Lepra mendocina salió a comerle los tobillos a River en todos los sectores de la cancha. El Millo contrarrestó con un rápido y buen trato de pelota en los primeros minutos.

Pero llegando a los 11 min. Sánchez fue a cortar abajo con demasiada vehemencia -amarilla correcta-. El árbitro, luego de la amonestación, le sacó la tarjeta roja por un supuesto hombrazo del volante de River durante la protesta.

-Noooooooooooooo... ¡otra expulsión boluda! Pero.. .¿será posible? ¡No, no va para adelante, va de costado! ¡¿A dónde te pechó Delfino?! ¡Dejáte de joder, andá a desfilar con Giordano si no te pueden tocar! ¡Basta de hacerse famosos con River viejo...!

A los 18 minutos Funes Mori sorprendió en posición de ataque y casi River convierte el primero.

- ¡Bien, nene, bien! ¿no será el otro, che?... ¡Ja ja ja!

A los 27 minutos un tiro libre del Chori fue rechazado por el arquero al córner.

-¡¡¡Vamos River, vamos que lo ganamos con huevos...!!!!

Del tiro de esquina vino la apertura del marcador, cuando un centro desde la izquierda del Chori al segundo palo fue conectado de cabeza por Funes Mori enviando la pelota al centro del área chica, y ahí el Cavegol no tuvo más que empujarla.

- Goooooollllllllllllll...!!!! gooooooooooooooooollllllllllllllll...!!! Vamos River carajooooooooooooooooooooo... !!!!!!!!!! Vamossssssssssss... !!!!!!!!!!! Hoy hay que ponerse el overol River, hay que sacrificarse, hay que poner...!!!!!

A partir de ahí River mostró personalidad, presencia en todos los sectores de la cancha, y a pesar del natural adelantamiento de los mendocinos no se refugió atrás. Porque hasta ese entonces Independiente Rivadavia no había hecho más que defenderse.

Muy buen nivel colectivo e individual de los cuatro del fondo, seguros y coordinados. Tal vez la mejor actuación de la zaga millonaria en todo el torneo. Cirigliano, y en especial Ponzio, eran igualmente importantes a la hora de quitar como a la de distribuir.

Con una imagen de solidez nos fuimos a los vestuarios.

Recién a los 9 min. Independiente inquietó por primera vez a Vega, que resolvió de manera impecable en dos oportunidades consecutivas.

- ¡Cuidado muchachos, definamos este partido porque nos vamos a quedar sin piernas!

A partir de ahí, con excepción de una notable corrida de Díaz que Cavenaghi no transformó en gol de milagro, los mendocinos arrinconaron un poco a River que igualmente se defendió con solidez.

A los 30 minutos una habilitación perfecta de Ponzio sobre la izquierda para la entrada franca del Chori, terminó en gol con un remate al primer palo desprotegido por el arquero.

-¡¡¡¡¡Gooooooooooolllllllllllllllll... gooooooooooollllllllll, goooooooolllllllllllllll... !!!!!!!! Ya está, ya está River, qué desahogo...!!!!!!!

Me parece que Ponzio se roba todos los aplausos hoy.

Los mendocinos acusaron el golpe y ya ni tibiamente inquietaban a Vega. Hubo tiempo para sacar al dúo dinámico (Chori y Cavegol) y entraron el resucitado Keko Villalba, y ese lujo de jugador que es David Trezeguet.

Una arremetida del petiso terminó en expulsión del arquero mendocino. Y cuando la noche asomaba y el partido se moría, River dejó el overol que se puso en el minuto 10, se calzó el smoking y Trezeguet regaló ese cabezazo perfecto con acento francés para cerrar una noche soñada.

-Goooooooooooollllllllllll... qué golazooooooooo...!!!!!!!! ¿Cómo no va a ser de River este muchacho si tiene la clase nuestra desde la cuna? ¡Qué calidad tiene... mama mia!

El cierre fue una fiesta total, pero el desarrollo fue un duro trabajo. Este River nos movilizó, nos devolvió la emoción y jugó como debe hacerlo un campeón.

¡Qué noche. Teté!