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“Quiero estar con Carrie”
Su hija Carrie la observa actuar en un show que tuvo lugar en Las Vegas.
Para contar esa relación tan especial, de tanto amor filial, se rodó un documental, "Bright Lights", el año pasado, cuyo estreno está previsto por HBO durante 2017. Allí se conocerán los tempestuosos abandonos y reconciliaciones relámpago de Debbie con Eddie Fisher, el padre de Carrie y Todd, quien la abandonó para irse con Elizabeth Taylor, hace seis décadas. También se podrá ver la transformación de una hija, que fue casi "un mueble de escenografía" en los sets de filmación cuando era muy niña, y luego estrecha consejera y confidente durante los sucesivos dos divorcios de Debbie. Carrie tendría tras su debut rutilante una carrera dispar en el cine, incursionando también como autora de guiones, durante toda una vida de lucha contra las adicciones a las drogas y el alcohol y con un breve matrimonio con el cantante Paul Simon.
En su punto profesional más alto, Fisher también vivió sus momentos personales más delicados debido a su adicción al alcohol y las drogas y su trastorno bipolar, una oscura época que Reynolds recordaría después como el punto en el que su relación "tocó fondo".
"Creo que siempre hemos sido abiertas y honestas y eso es por lo que no nos llevamos bien en el pasado. Como madre tienes que dar tu opinión y si eso causa una grieta, pues la causa. Carrie y yo tenemos discusiones y llegamos a puntos sin retorno, pero salimos de ahí queriéndonos la una a la otra", afirmó Reynolds en una entrevista en 2010 en The New York Times.
Sin dudas los papeles más inolvidables de Carrie quedaron vinculados a la saga interplanetaria, con sus participaciones posteriores en "El Imperio contraataca" (1980), "El regreso del Jedi" (1983) y, casi como impensado canto del cisne, en "El Despertar de la Fuerza" (2015).
Por parte de Debbie, luego del divorcio de Fisher en 1959, se casó al año siguiente con Harry Karl, un magnate del calzado y apostador compulsivo, del que se divorció en 1973 y se desposó, por última vez, en 1984 con Richard Hamlett, un empresario inmobliliario de Las Vegas. El último divorcio fue a mediados de los año noventa y ambos matrimonios dejaron a Debbie prácticamente en la calle, debiéndose declarar en bancarrota. Pese a todo, con la misma tenacidad de cuando era adolescente, se puso de pie y se mantuvo activa en los rodajes hasta sus últimos días. En 2001 rodó para televisión "These Old Broads", con guión de su hija Carrie, con un papel dentro de un cuarteto para su vieja enemiga, Liz Taylor, con la cual estaba en paz desde hacía décadas.
Debbie tuvo una gran afición además de la actuación, que fue la de ser una de las más relevantes coleccionistas de recuerdos de Hollywood. Su colección privada llegó a reunir más de cuatro mil objetos ligados al cine, que remató hace unos cinco años obteniendo una recaudación cercana a los 25 millones de dólares.

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