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Rebaja de la deuda griega puso otra vez en alerta a inversores
La misión técnica del FMI y la Unión Europea que audita las cuentas fiscales de Grecia se reunió ayer en Atenas con el presidente del Banco Central de Grecia, George Provopoulos, luego de verse con el ministro de Finanzas, mientras los gremios preparan otro plan de protestas.
El paquete de rescate «elimina efectivamente cualquier riesgo a corto plazo de un default motivado por falta de liquidez y alienta la implementación de una serie de reformas estructurales creíbles, factibles que tienen una alta posibilidad de estabilizar los requerimientos para cumplir con la deuda en niveles manejables», dijo la analista de Moodys Sarah Carlson. «Sin embargo, los riesgos macroeconómicos y de implementación asociados al programa son sustanciales y más consistentes con una calificación Ba1», agregó. La nota no se modificará en los próximos 12 a 18 meses, ya que las perspectivas, según Moodys, son consideradas «estables».
«Hay una incertidumbre considerable en torno al momento e impacto de estas medidas en el crecimiento económico del país, particularmente en un entorno económico mundial menos favorable», dijo Carlson que agregó que «esta incertidumbre representa un riesgo que lleva a Moodys a creer que la solvencia de Grecia es consistente ahora con una calificación «Ba1», que incorpora un alto nivel de riesgo de moratoria». Es decir, supone mayor probabilidad de default, aunque ese riesgo aún sea bajo. Moodys argumenta que el paquete de ayuda protege al Gobierno griego del mercado mientras aplica el ambicioso plan de austeridad fiscal y de reformas económicas exigido y que, según la agencia, «tiene el potencial de restaurar la confianza de los mercados, dependiendo de la eficacia en la ejecución del Gobierno». La agencia plantea que «el mejor escenario posible» en el caso de Grecia es que el país logre estabilizar en un 150% el ratio deuda-PBI en torno a 2013 y que reduzca el peso de la deuda (pago de intereses/ingresos del Estado) en torno al 20% en 2014.
Por otro lado, la calificadora Fitch sostuvo ayer que no tenía planes inmediatos de rebajar la deuda de Grecia al rango de basura, dijo el analistas Chris Pryce. «Ya hemos dicho que a menos que haya un acontecimiento mayor e imprevisible, esperaremos hasta los últimos meses del año para adoptar una visión sobre cuán exitoso ha sido el Gobierno griego en implementar las políticas acordadas», dijo Pryce. «Ésta es todavía nuestra opinión. Nos sentimos cómodos teniéndolo al límite del grado de inversión», acotó. Actualmente, Fitch tiene una nota para Grecia de «BBB-», el nivel de grado de inversión más bajo, con un panorama negativo, lo que implica que hay más del 50% de posibilidades de rebaja.
Agencias Reuters y EFE

