"Llegué a ser un buen detective de la policía criminal, de la Kripo berlinesa, pero eso fue hace tiempo, antes de que los criminales vistieran elegantes uniformes grises y prácticamente todos los encerrados fueran inocentes. Ser poli en Berlín en 1942 era como dedicarse a poner ratoneras en una jaula llena de tigres", dice Bernhard "Bernie" Gunther, oficial miembro de la SD, el servicio de inteligencia de la SS, organización que había "hermanado" la antigua policía con la Gestapo. Allí un no nazi como él era aceptado sólo por su capacidad para descubrir los crímenes, aunque eso no siempre tuviera algún resultado concreto. La saga de Bernie Gunther, el Philip Marlowe alemán, fue iniciada en 1989 con la "Trilogía berlinesa" compuesta por "Violetas de marzo", "Pálido criminal" y "Requiem alemán", que sorprendieron contando de la corrupción y el crimen en la "ordenada" Alemania de Hitler. Su autor, el prolífico escritor británico Philip Kerr, doctor en Derecho y Filosofía, ha escrito además novelas de altísima calidad (que compiten con los autores del "British Dream Team" de Barnes, Amis, Ishiguro, Kureishi, McEwan), una saga juvenil, y una serie sobre fútbol protagonizada por Scott Manson, entrenador de un equipo de la liga inglesa. Pero fueron las novelas de Bernie Gunther las que lo convirtieron en un clásico del policial. El éxito de su "Trilogía berlinesa" lo hizo regresar décadas después a Gunther, ese detective culto y duro que siente culpa por estar donde le tocó estar, que no es ni ingenuo ni inocente, que fue capaz de matar a un policía que le iba a avisar a Hitler de un plan para matarlo. En la mejor tradición germana Gunther menciona filósofos y artistas, "es un novelista de policiales calculador y pensante". En la extraordinaria "La dama de Zagreb" Gunther, que quiere descubrir quien mató con un busto del Führer al abogado que le encargó detectar una trama de corrupción estatal, es convocado por el doctor Goebbels, Ministro de Propaganda e Ilustración Pública, para que descubra el paradero del padre de la actriz croata Delia Dresner, porque si no ella no filmará con la UFA. Gunther debe viajar a Yugoslavia donde descubre a los nazis croatas . Fogosas camas circunstanciales funden al detective y la actriz, hay una visión de Suiza que recuerda al hervidero de espías de Casablanca, está el salto a la conversión de Gunther en cazador de nazis en Sudamérica. Una excursión insospechada por la intimidad del nazismo. Imperdible.
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Máximo Soto
=Philip Kerr "La dama de Zagreb" (Barcelona, RBA, 2016, 445 págs.)
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