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Replay: Bergoglio vs. Macri por matrimonio homosexual
Mauricio Macri
El Arzobispado de Buenos Aires le recordó y reprochó a Macri que debería apelar la resolución judicial, pero el Gobierno porteño no quiere cambiar la posición que mantuvo anteriormente, cuando no apeló. Aquella boda de todos modos no se realizó por otra disposición, pero de la Justicia federal, lo que podría volver a ocurrir porque ya presentó una queja contra la decisión de la jueza porteña Elena Liberatori.
Un grupo de abogados católicos pidió un recurso de «nulidad» de la sentencia por considerarla «un gravamen irreparable», y que el matrimonio homosexual es «inconstitucional».
Liberatori comunicó el lunes por la tarde al Gobierno porteño su resolución, que obliga a conceder un turno para el casamiento y prioridad en la realización de los exámenes médicos prenupciales a la pareja gay. Si por tres días el fallo no es apelado, queda firme.
«Dado que el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el garante de la legalidad en la Ciudad, el jefe de Gobierno, a través del Ministerio Público, tiene la obligación de apelar el fallo», advirtió Bergoglio mediante un comunicado difundido por el Arzobispado.
Épocas ancestrales
La Iglesia insistió con que la resolución de la magistrada es «contraria» a la legislación vigente en el país, que regula el matrimonio como «una entidad civil integrada por un hombre y una mujer».
«Desde épocas ancestrales el matrimonio se entiende como la unión entre el varón y la mujer», expresó el Arzobispado y concluyó que esa «reafirmación no implica discriminación alguna».
El año pasado Bergoglio acusó a Macri de incumplimiento de sus deberes al no promover la apelación judicial que permitía la boda gay.
Por su parte, los diputados nacionales del PRO anunciaron la presentación de un proyecto que intenta conformar la petición pero sin admitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Entre los firmantes está la ex vicejefa porteña, Gabriela Michetti, quien mantiene una gran afinidad con Bergoglio. El proyecto habla de «enlace civil» y previene que las parejas del mismo sexo no puedan adoptar hijos, negándoles la patria potestad compartida. En cambio concede el derecho a la herencia.
«Ambas instituciones son distintas y deben convivir», sostuvieron los macristas para explicar el proyecto que establece la unión de personas del mismo sexo y que fue remitido a distintos bloques para buscar un acuerdo. Por su parte, fogoneado por la diputada Vilma Ibarra también busca consenso el proyecto que modificaría el Código Civil para admitir el casamiento homosexual.
Los macristas explicaron que la iniciativa fue preparada por Federico Pinedo, Michetti, Paula Bertol y Gladys González. «Queremos defender a la familia y a la libertad en forma simultánea y no excluyente», expresaron los legisladores.
«Se equivocan quienes buscan enfrentar a la institución del matrimonio, orientada a la familia integrada por los contrayentes y sus hijos, con el enlace entre personas del mismo sexo, pues ambas instituciones pueden y deben convivir», agregaron para explicar que la propuesta «consiste en otorgar a los contrayentes de un enlace civil un grado muy alto de libertad en las convenciones patrimoniales y en el derecho de sucesión», pero «en relación con los hijos, consideramos que no debiera haber patria potestad compartida».

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