15 de julio 2015 - 00:00

Ruedan cabezas por fuga del “El Chapo”

 Ciudad de México - La fuga del "rey del narcotráfico" mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán provocó la caída de las primeras cabezas del Gobierno de Enrique Peña Nieto, aunque el ministro del Interior, Miguel Osorio, responsable directo de la estructura penitenciaria federal, descartó su paso al costado.

Osorio anunció que fueron cesados el Comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, Ignacio Hernández, la coordinadora general de Centros Federales, Celina Oseguera y el director de la cárcel de alta seguridad El Altiplano, Valentín Cárdenas.

Estas remociones "son independientes" de las investigaciones a cargo de la Procuraduría General de la República (PGR) por la fuga del líder del cartel de Sinaloa, que ya se había escapado de una cárcel de alta seguridad en enero de 2001, explicó Osorio.

El ministro de Gobernación admitió que para fugarse del Altiplano, la más inexpugnable prisión del país, de la que hasta ahora no se había escapado ningún reo, "El Chapo" tuvo que contar "con la complicidad de servidores públicos del centro penitenciario". Osorio prometió que "no habrá lugar para la impunidad y que todo servidor público federal, estatal o municipal que haya participado en la evasión, será castigado".

El ministro señaló que si se confirma la participación de directivos y celadores en la fuga se trataría de "un acto de corrupción, deslealtad y traición a los mexicanos, a la institución y a los integrantes de las fuerzas federales que con entrega y compromiso arriesgaron su vida para capturarlo".

Osorio rechazó que autoridades de Estados Unidos hubieran alertado al Gobierno sobre intentos de fuga de "El Chapo" en 2014. "No tenemos ninguna, absolutamente ninguna información al respecto", señaló. En documentos de inteligencia de la agencia antidrogas de EE.UU. (DEA) conocidos el lunes, se señalaba que se habían registrado al menos dos intentos previos para ayudar a escapar a "El Chapo" Guzmán de la cárcel del Altiplano, ubicada a 70 kilómetros al oeste de la capital.

En ese marco, la procuradora general Arely Gómez dio a conocer una recompensa de 60 millones de pesos (unos 4 millones de dólares) para quien aporte información que conduzca a la recaptura del jefe del cartel de Sinaloa.

Ya sin pistas sobre el posible paradero del narcotraficante más buscado del mundo, Estados Unidos lo volvió a declarar "enemigo público número uno". Así lo declaró la Comisión del Crimen de Chicago, una organización no gubernamental que combate el crimen desde 1919. Fue el primer organismo en publicar una lista de "enemigos públicos". Más tarde, el FBI (Buró Federal de Investigaciones) también adoptó una lista similar de "los más buscados". Antes de Guzmán, líder del cartel de Sinaloa, sólo el gángster Al Capone había sido designado en 1930 como el criminal más peligroso.

Agencias ANSA y DPA

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