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Salvo Lavié, show poco “Memorable”
Raúl Lavié es lo mejor y más tanguero del espectáculo de Madero Tango, en el que Miguel Angel Cherutti repite sus imitaciones de siempre y canta «Pasional», con flojos resultados.
Madero Tango ya había comenzado a transitar una línea nueva cuando convocó a Valeria Lynch y a Laura Hidalgo para ser parte de su show junto a Raúl Lavié. Con la crisis internacional, la asistencia de turistas de buen poder adquisitivo a las casas de tango empezó a reducirse. De modo que ese cambio apuntó -y en buena medida lo logró- a atraer al consumidor argentino del género.
«Memorable» ahonda en ese camino hacia la «nacionalización» de los espectáculos tangueros; aunque por lo visto y oído, la nueva propuesta no terminó de cuajar en un show de nivel artístico interesante. El medio camino que propone -el revoleo de piernas tan caro al gusto fotográfico extranjero junto con los chistes localistas de Cherutti- arma una ensalada que no termina de entenderse a qué sabe (al contrario de la buena comida que se sirve en el lugar)..
La estructura es muy sencilla. Sin calle Corrientes, después del levantamiento de su última revista, Miguel Angel Cherutti se volcó aquí al tango, aunque sólo a medias. Porque más allá de su interpretación de «Pasional» (su momento «serio», puramente tanguero y con resultado flojo), lo suyo pasa por lo más conocido: las imitaciones de Kirchner, Pavarotti, DElía, Sergio Denis, Fito Páez, Cacho Castaña, Julio Iglesias, etc., y, por supuesto, el humor. Aunque, por ya muy conocida, su actuación carece de sorpresa y termina siendo un aporte pobre al total.
Lo de Raúl Lavié es también previsible pero, eso sí, más claramente tanguero. Con sus virtudes (su voz tremenda, su presencia, su experiencia, su manejo del escenario), y sus debilidades (sobre todo, cuestiones con el fraseo que siempre lo tienen un poco a contramano de la orquesta), canta «Volver», «Por una cabeza», «El día que me quieras», «Gracias Buenos Aires» o la «Balada para un loco», y es, aún con los lunares apuntados, lo más interesante del show.
El ballet cumple en lo formal. Son cuatro parejas que repiten fórmulas de espectáculo tanguero «for export» y que redondean una actuación profesional. Sin embargo, ni sus nombres ni los de los integrantes del quinteto instrumental, aparecen en el programa. Por su parte, la figura saliente en la danza, Louise Malucelli, junto a su partenaire Marcos Roberts, se destaca más por su belleza y por su presencia escénica que por sus grandes valores para el baile o por la originalidad de sus coreografías.


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