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Sarkozy y Cameron apuran ahora el derrocamiento de Gadafi
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, participó ayer en una videoconferencia con sus pares de EE.UU., Barack Obama; del Reino Unido, David Cameron, y de Alemania, Angela Merkel. La comunidad internacional apura la transición política en Libia.
«El régimen actual perdió toda legitimidad. Gadafi debe partir inmediatamente», afirmaron el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, en una declaración conjunta.
«Llamamos a sus seguidores a abandonarlo antes de que sea demasiado tarde. Llamamos a todos los libios que estiman que Gadafi está llevando a Libia hacia una catástrofe a movilizarse para forjar un proceso de transición», indicaron.
Respaldo
Asimismo, ambos mandatarios respaldaron un «proceso de transición hacia la democracia en torno al Consejo Nacional de la Transición (CNT) y a los representantes de la sociedad civil». Tras reconocer el «papel pionero» del CNT, instaron a «un diálogo político nacional que desemboque en un proceso de transición representativo, una reforma constitucional y elecciones libres».
«Exhortamos a los participantes en la conferencia de Londres a expresar su más firme apoyo al proceso de transición», se afirmó en el texto de Francia y Reino Unido, principales impulsores de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Esa resolución, que permitió el establecimiento de una zona de exclusión aérea y el uso de la fuerza para proteger a la población civil de la represión de las fuerzas de Gadafi, dio lugar a los ataques aéreos de la coalición internacional que comenzaron el 19 de marzo.
Sin embargo, no incluye ningún apartado sobre la suerte que debe correr el dictador. En principio, las potencias habían indicado que su salida debería ser tarea de la disidencia, y que la intervención extranjera -ahora en manos de la OTAN- sólo estaría a cargo de la protección de los civiles.
Los ministros de Relaciones Exteriores de unos 40 países participarán hoy en Londres en la primera reunión del grupo de contacto que está encargado de la dirección política de los ataques lanzados por una coalición.
En ese sentido, Cameron y Sarkozy afirmaron que las operaciones militares concluirán cuando «no pese ninguna amenaza sobre la población civil libia y se hayan cumplido los objetivos» de la resolución, aunque subrayaron que «no tienen intenciones de ocupar Libia». «La acción militar no es un objetivo en sí. Sólo una solución política es duradera y pertenece al pueblo libio», sentenciaron.
Futuro nuevo
«Mañana (por hoy) en Londres la comunidad internacional se reunirá para acompañar a Libia hacia un futuro nuevo», arranca la declaración conjunta difundida un día antes del encuentro londinense al que también asistirán Qatar, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton; el presidente de la Unión Africana (UA), Jean Ping, y hasta un observador del Vaticano.
En la víspera del encuentro, Sarkozy, Cameron, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, celebraron ayer una videoconferencia sobre Libia. «Los cuatro dirigentes evocaron el dossier libio y la puesta en marcha de la Resolución 1973» tras «la transferencia por Estados Unidos de la dirección de las operaciones a la OTAN», se precisó en una nota. Anoche se esperaba un discurso nacional de Obama, en el que daría detalles sobre el relevo del liderazgo de la ofensiva aliada.
En ese marco, la avanzada de los rebeldes hacia Sirte, la ciudad natal de Muamar Gadafi, había sido detenida ayer a varias decenas de kilómetros, pero según sus protagonistas, sólo a la espera de condiciones favorables para acercarse. Mientras tanto, en Trípoli y otras ciudades estratégicas continuaban las acciones de las fuerzas internacionales.
Apoyada por los ataques de la coalición -los franceses se atribuyeron haber alcanzado un centro de comando vecino a Trípoli- los rebeldes armados se atribuyen la caída de las fuerzas gubernamentales en ciudades entre Bengasi y Sirte, de oeste a este, que incluyen centros petroleros.
Además, los cazas occidentales bombardearon durante la madrugada la ciudad de Sebha, 750 kilómetros al sur de Trípoli, bastión de la oficialista tribu Kadafya. La agencia libia Jana reportó que en el lugar hay «muchas víctimas», pero no dio cifras.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA, y Ámbito Financiero


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