5 de noviembre 2012 - 00:00

Se caen las pruebas contra el exjefe de Policía santafesina

Hugo Tognoli
Hugo Tognoli
Santa Fe - Un Hábeas Corpus del año 2010 que explicita que fue la comisaría de Villa Cañás la que avisó al presunto narco Carlos Andrés Ascaíni que la PSA lo seguía; la nómina oficial de quiénes tenían la clave del registro con la que se detectaron los autos de la PSA que investigaban a Ascaíni, y la detención y posterior liberación del comisario Néstor Juan Fernández, de la comisaría 2ª de Rosario, quien figura en un acta como el depositario de las claves, hacen que se vayan cayendo las pruebas contra el exjefe de Policía Hugo Tognoli, detenido por presuntos vínculos con el narcotráfico.

En medio de estas nuevas evidencias, el presidente del Partido Justicialista santafesino, José Freyre, negó ayer que orgánicamente el partido piense en la posibilidad de pedir la intervención federal al distrito y dijo que cuando mencionó esa alternativa lo hizo «a título personal».

«Nadie en el partido está hablando de intervenir la provincia y no menos de diez veces dijimos que queríamos colaborar», insistió Freyre.

Al respecto, el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, el justicialista Luis Daniel Rubeo, pidió a Bonfatti «no victimizarse y dejar de buscar responsabilidades en terceros».

«Es hora de que reconozcan los errores que cometieron y que tomen las decisiones que hacen falta para afrontar esta profunda crisis en que está inmersa nuestra provincia», aseveró el legislador.

Tras las declaraciones de Freyre sobre la posibilidad de solicitar la intervención federal, el gobernador Antonio Bonfatti, escoltado por todos los miembros de su gabinete y legisladores del Gobierno provincial exigió durante una conferencia de prensa realizada el sábado, la «ratificación o rectificación» al PJ por los dichos del intendente de Venado Tuerto. Y reclamó que «por la paz de los santafesinos no se atrevan a pensar en intervenir la provincia».

Bonfatti subrayó «la gravedad en este hecho que no tiene antecedentes en la democracia argentina. Nos parecen declaraciones de extrema gravedad, desestabilizantes, que en nada condicen con el desarrollo de la política en la provincia de Santa Fe, que no tiene antecedentes en los años de democracia que vivimos, en donde creo que año tras año los santafesinos y los argentinos hemos ido mejorando la democracia en el país», enfatizó.

El gobernador sostuvo que «la voluntad popular de los santafesinos no debe ser violada y la vamos a defender con toda nuestra energía».

En este sentido, Rubeo afirmó que la declaración de Freyre fue «una frase sacada de contexto» que «no puede ser motivo para realizar tremendas acusaciones» como las que, a su criterio, expresó Bonfatti.

Por su parte el expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina dijo que «es una clara intencionalidad del justicialismo de desestabilizar la provincia de Santa Fe, donde todas las acciones que han llevado adelante durante este tiempo tienen esa vocación clara».

Pero las muestras de malestar por las declaraciones de Freyre, que se sumaron a las que habían provocado en la provincia las del diputado nacional Andrés Larroque, incluyeron a simpatizantes del Frente para la Victoria, quienes en algunos círculos no dudaron en calificarlas de «burrada política que sólo beneficia al candidato del PRO, Miguel del Sel».

Mientras tanto, y en este marco judicial politizado, el juez federal Carlos Vera Barros deberá determinar entre hoy y mañana si hace lugar al pedido de excarcelación de Tognoli solicitado por su abogado Eduardo Jauchen.

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