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Se dispara el asesinato de jóvenes en Brasil
Los datos presentados por el estudio indican que 522.092 personas murieron asesinadas entre 1998 y 2008, fecha del último censo oficial, y las principales víctimas fueron personas de entre 15 y 24 años, revela el informe elaborado por el instituto Sangari con apoyo del Ministerio de Justicia.
La tasa de asesinatos entre jóvenes pasó de 30 por cada 100.000 en 1980, a 52,9 en 2008.
El estudio señaló que en 2008 se registraron 18.321 homicidios entre personas de 15 a 24 años, para un total de 50.113 entre la población general.
Otro segmento de la población que preocupa por su exposición a la violencia es la gente de raza negra. El estudio detalló que el número de homicidios entre blancos cayó de 18.852 en 1998 a 14.650 entre 1998 y 2008, mientras que entre los negros subió de 26.915 a 32.349 en el mismo período. Por cada víctima de homicidio
de raza blanca mueren dos de raza negra, es decir, 103 por ciento superior, cuando hace 10 años era 20 por ciento.
«Si la magnitud de homicidios en el conjunto de la población ya puede ser considerada muy elevada, la relativa al grupo joven adquiere un carácter de epidemia», señala el texto.
Es decir, mientras en el resto de la población el 90% de las muertes se producen por causas naturales y apenas 1,8% por homicidio, «tres de cada cuatro muertes juveniles ocurren por causas violentas: el 40% por homicidio, el 19,3% por accidentes de tránsito y el 3,5% por suicidios», explicó en la presentación del texto el investigador Julio Jacobo Waiselfisz.
Estos números convierten a Brasil en el sexto país con mayor tasa de homicidios, en una lista de cien naciones, detrás de Rusia, y liderada según el informe por El Salvador, Colombia, Venezuela, Guatemala e Islas Vírgenes.
Cada 100.000 habitantes, mueren en Brasil 26,4 personas asesinadas por año, mientras que en la Argentina, con 4,3 (base 2007), se ubica en el puesto 39 entre 100 naciones.
Tras haber registrado una disminución de los homicidios en 2007 con respecto al año anterior (4.707 contra 49.145), en 2008 la cifra volvió a aumentar hasta 50.113, aunque no tocó el récord de 2003, que fue de 51.043. Espirito Santo, Alagoas, Pernambuco, Río
de Janeiro y Pará son algunos de los estados más peligrosos.
El ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, anunció que el flamante Gobierno de Dilma Rousseff reanudará las campañas de desarme, que fueron inauguradas años atrás. «Los números demuestran que cuando hay desarme caen los índices de homicidios», dijo.
El coordinador del estudio advirtió que en algunos estados brasileños, en especial los del Noreste del país, el número de asesinados negros llega a ser hasta diez veces mayor que el de blancos: «Algunos estados tienen tasas insorportables. No es una situación premeditada, pero tiene características de exterminio», dijo Waiselfisz, en declaraciones al diario O Estado de Sao Paulo.
Según el sociólogo, ello se explica en parte por la mayor presencia de descendientes de africanos en las regiones afectadas.
Agencias AFP, DPA
y Ámbito Financiero


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