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Se elige hoy nuevo titular de la Casación Penal
Luis María Cabral y Mariano Borinsky
Figueroa no tendría el apoyo de los jueces Pedro David, Ángela Ledesma, Alejandro Slokar ni Juan Carlos Gemignani. Se profundiza así la tendencia del año pasado, cuando Mariano Borinsky fue electo con el apoyo de todos los camaristas menos el de los tres primeros. El último titular de la Casación en haber logrado la unanimidad entre sus pares fue Gustavo Hornos en 2013.
Al mismo tiempo, el plenario de hoy servirá para confirmar la subrogancia de Luis María Cabral en la Casación (actualmente también ocupa un asiento en la Magistratura). La naturaleza de ésta ha sido objetada por los mismos cuatro camaristas que no acompañarán la nominación de Figueroa.
Denuncia
Se trata de un asunto álgido para la Casación, especialmente luego de que el diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel denunciara a media cámara por haber confirmado dicha suplencia.
El oficialismo había intentado favorecer los cinco votos necesarios para dar por concluida la estadía de Cabral en la Casación, pero ante la imposibilidad de lograr dicho número se retiró de ese debate así como de las negociaciones por la presidencia.
En las últimas semanas Cabral fue cuestionado por sus pares tanto por la continuidad de su subrogancia como por la productividad de su vocalía. Aun así logró resistir (fueron claves ciertas gestiones orientadas desde la Corte Suprema) y ahora encontrará en Figueroa una aliada estratégica.
El plenario más reciente incluyó gritos e improperios de distinto tono entre los jueces y anoche nada garantizaba que el cónclave de hoy fuera a desarrollarse en un clima de cordialidad.
La elección de Figueroa es antipática para el kirchnerismo puro porque se trata de una jueza que fue funcionaria del Ministerio de Justicia, llegó a la Casación y luego se convirtió en una de las principales animadoras de la Lista Bordó que acaba de revalidar su influencia mediante un triunfo rotundo en las elecciones de la Asociación de Magistrados.
Además de la elección de la presidencia se deberán considerar las subrogancias entre los camaristas. En ese sentido la incógnita gira en torno a si Borinsky podrá subrogar nuevamente, ya que este año debió renunciar a esa posibilidad luego de haber protagonizado un duro altercado con los jueces Liliana Catucci y Eduardo Riggi, quienes objetaban la compatibilidad entre su subrogancia y la presidencia del máximo tribunal penal.
La semana pasada la Corte decidió habilitar la puesta en marcha de una nueva Cámara de Casación para el fuero ordinario. Una vez que los magistrados que la integran hayan prestado su juramento en la Corte (será este jueves), éstos eventualmente podrían subrogar las vacantes existentes en la Casación Federal hasta que el concurso para completarlas quede resuelto, proceso que podría extenderse en el tiempo.


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