3 de marzo 2011 - 00:00

Se esperaba más de film con Norton y De Niro

Robert De Niro en «La revelación»: un policial inconvincente, que vincula a un oficial con un presidiario que busca salir de la cárcel.
Robert De Niro en «La revelación»: un policial inconvincente, que vincula a un oficial con un presidiario que busca salir de la cárcel.
«La revelación» («Stone», EE.UU., 2010, habl. en inglés). Dir.: John Curran. Int.: Robert De Niro, Edward Norton, Milla Jovovich, Frances Conroy.

Lo mejor de este intento de policial negro y dramático es la mujer fatal totalmente demente interpretada por Milla Jovovich. Hay un delincuente pirómano, Edward Norton, que le prendió fuego a su abuelito, pero igual pretende salir en libertad condicional, con la ayuda de Robert De Niro, un burócrata probablemente corrupto o un poco psicópata, o incluso ambas cosas a la vez (sobre todo si fuera motivado o influido por la esposa ninfómana, claramente dispuesta a todo).

La obsesión religiosa del personaje de De Niro es más pesadillesca que verosímil, igual que la paciencia que le tiene al reo, que por momentos parece estar en su propio universo, totalmente ajeno al objetivo de volver a obtener su libertad.

De las casi dos horas de película, hay casi 30 minutos en los que el personaje al rojo vivo de Milla Jovovich brilla como una femme fatal prácticamente inimputable, ya que no se termina de entender si lo suyo es maldad o demencia. Lo que sí queda claro es que la inquieta Lucceta es la única fuerza que ayuda a mantener vivo el conflicto dramático. Asunto no sólo muy poco creible sino también contado del modo más pretencioso posible, gentileza del director John Curran, especialmente preocupado por lograr que esto se parezca a un asunto serio, y de ningún modo a un thriller o un film noir.

Hace una década De Niro y Norton se enfrentaron (con Marlon Brando en el medio) en la excelente «The Score» de Frank Oz. Ahora ambos se juntan componiendo estereotipos (el de De Niro es casi como el tipo mala onda de Los Fockers, y el de Norton sólo una variante de «American X»). Con tanto talento involucrado, es una gran decepción, y lo que más cuesta aceptar es la desaparición del personaje de Milla Jovovich durante todo el final de la historia.

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