12 de abril 2012 - 00:00

Seis razones por las que preocupa tanto España

La deuda pública española representaba en 2010 tan sólo un 61% del PBI de dicho país. Dicho guarismo era inferior al de Alemania (83%), Francia (82%) y al promedio de la Unión Europea (80%). Se estima que actualmente ha alcanzado el 80%, que sigue siendo un valor relativamente bajo. También está muy lejos de la deuda griega (145%) ¿Por qué entonces preocupa?

En primer lugar, porque se sospecha que existe una deuda pública oculta: una parte importante de la deuda no es considerada como tal por Eurostat, el organismo estadístico de la Unión Europea. Tal es el caso de la deuda de empresas del Estado, atrasos del fisco en el pago deudas corrientes, etc. Si se sumara este componente, se estima que la deuda pública se acercaría al 100% del PBI.

En segundo lugar, porque se teme por la salud del sistema financiero español. Al igual que ocurrió en Estados Unidos en 2008, sus bancos son acreedores de una gran masa de hipotecas otorgadas durante la prolongada burbuja inmobiliaria. Por ahora, la liquidez provista por el Banco Central Europeo les ha permitido capear el temporal. Pero una economía en recesión amenaza a los bancos españoles con una avalancha de hipotecas incobrables cuyos inmuebles de respaldo valgan menos que el importe de la deuda. Ello implicaría la necesidad de su rescate, como ocurrió en el caso de Irlanda, cuya deuda pública saltó por esa razón del 24,8% del PBI en 2007 al 92,5% en 2010.

En tercer lugar, hay dudas respecto al grado de cumplimiento de las directivas de austeridad por parte de los Gobiernos autónomos para reducir sus déficits fiscales.

En cuarto término, la deuda pública española es abultada en términos absolutos: representa más del 1% del PBI mundial.

En quinto lugar, la ya alta tasa de desocupación -el 23%, lo cual significa más de 5 millones de desempleados- hace dudar respecto de la capacidad del Gobierno de profundizar su plan de ajuste. Por último, al igual que sucedió con la Argentina en 2001, España tiene abultados vencimientos entre este año y 2014, lo cual hace difícil poder evitar una renegociación de la deuda. Este conjunto de razones es lo que lleva a poner una luz amarilla sobre la economía española.

(*) Director del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano y profesor titular consulto de la UBA.

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