19 de marzo 2010 - 00:00

Senado: empieza guerra de peronistas K y anti-K

El Senado ya parece haberse convertido en una guerra de todos contra todos. Al superclásico kirchnerismo vs. radicales ahora se sumó la explícita lucha de fracciones del peronismo capaz de conmover los cimientos del sistema político criollo.

Ayer, el jefe del bloque de senadores del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto, adjudicó la parálisis legislativa a «la fuerte presión de los sectores del peronismo disidente que ha trastocado el funcionamiento del Senado».

«Hay una fuerte presión de los sectores del peronismo disidente, que tienen una visión de que hay que arrollarnos, pasarnos por arriba, y esto es lo que ha trastocado el funcionamiento del Senado. Hoy no hay reglas en el Senado», fue el dardo lanzado por Pichetto para exacerbar aún más la interna del atomizado arco opositor que tiene a radicales y peronistas federales repartiéndose culpas por no poder lograr quórum para voltear el pliego de Mercedes Marcó del Pont al frente del BCRA o coparticpar los fondos recaudados a partir del impuesto al cheque.

Además, Pichetto aprovechó para rociar con nafta la caliente interna del radicalismo al afirmar que «indudablemente» Julio Cobos se encuentra «presionado», porque «él quería que hubiera un acuerdo razonable» en torno a la composición de la Comisión Bicameral de Tratamiento Legislativo, que debe evaluar los DNU, y finalmente eso no ocurrió. Y sostuvo que él era «el principal interesado en no recurrir a la Justicia» para impugnar la decisión de excluir de esa comisión a la senadora oficialista Beatriz Rojkés de Alperovich, que fue apartada de ese lugar para que en su lugar ingresara el cordobés Luis Juez.

En este marco, Pichetto recordó que en un encuentro mantenido con el presidente del bloque radical, Gerardo Morales, y Cobos, habían acordado que la Bicameral quedaría integrada por ocho miembros del oficialismo y ocho de la oposición, y que la presidencia quedaría para la oposición.

«El vicepresidente (Cobos) podría haber resuelto este tema en la instancia del Senado y evitarnos tener que ir a la Justicia, pero no hubo voluntad política y, además, entiendo que el presidente del bloque de la UCR tiene mucha presión de los otros sectores», evaluó Pichetto.

Incluso, afirmó que la situación generada en torno a la composición de la Bicameral de Tratamiento Legislativo es «de una inutilidad absoluta, de un desgaste extraordinario, y de una gran virulencia y arbitrariedad», expresada en la decisión de «desplazar porque sí» a una senadora de la comisión, en referencia al apartamiento de Beatriz Rojkés de Alperovich de la Bicameral.

En otro orden, Pichetto afirmó que, si la oposición pretende «avanzar en una ley de envergadura como es la modificación impositiva del Gobierno, tienen que tener el número para poder hacerlo y entonces poder imponer agenda». De todos modos, entendió que «esa agenda es un error» porque el sistema que rige en el país es «presidencialista, no parlamentario», por lo cual desde la oposición «no tienen que cogobernar».

En tanto, al referirse puntualmente al proyecto opositor de ampliar la coparticipación del impuesto al cheque, el jefe de la bancada oficialista consideró que no se puede, «en una semana de arrebato, tratar la modificación a la ley del cheque y achicar el Presupuesto».

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