Para celebrar el aniversario, que será el próximo 23 de abril, el British Council organizó un importante calendario de eventos e iniciativas, entre ellas el lanzamiento -con la intervención del premier británico David Cameron- del hashtag (y un sitio web) llamado #Shakespearelives.
El bardo, por lo tanto, está más vivo que nunca y sus obras maestras revivirán a través de una serie de acontecimientos previstos en 110 países, desde festivales internacionales a giras teatrales.
Shakespeare será explorado con todo medio expresivo y con la particular atención que los tiempos imponen a los proyectos digitales, que apuntan a una participación masiva, global, interactiva e interconectada. Una realidad que parece muy lejana de aquel 1616 en que el escritor murió, a los 52 años, en Stratford-upon-Avon, que fue también su ciudad natal.
Y sin embargo hoy no es difícil imaginarlo twitteando: sus conocidas y numerosas citas, que ya entraron en el vocabulario común, parecen perfectas -en forma y contenido, agudas y sintéticas- para los 140 caracteres que dominan la era de la comunicación 2.0. Así es que ya se prevé un gran éxito para el hashtag dedicado a las celebraciones, en una auténtica carrera de citas de sus tragedias más famosas, de "Hamlet" a "Macbeth". Las obras del dramaturgo también serán recordadas en las nuevas monedas de dos libras, que tendrán algunos símbolos recurrentes del imaginario shakespereano: la calavera y la rosa, la corona y la espada.
"La herencia de Shakespeare no tiene parangón: sus obras fueron traducidas a más de 100 idiomas y son estudiadas por los alumnos de medio planeta", afirmó Cameron al lanzar el sitio oficial de las celebraciones.
El propio primer ministro subrayó el alcance planetario de los eventos: la Royal Shakespeare Company hará una gira en China, donde el dramaturgo es muy amado, en tanto la compañía del Globe de Londres se exhibirá desde Dinamarca a Irak. Pero también habrá conferencias y encuentros para revelar los "secretos" en torno a una figura muy estudiada y analizada, y sin embargo aún muy oscura en numerosos aspectos.
El pasado mayo, por ejemplo, se recuperó el que podría ser el primer y único retrato contemporáneo de Shakespeare, realizado cuando aún vivía. Lo descubrió el botánico e historiador británico Mark Griffiths en un volumen de 1500 páginas sobre las plantas,
fechado en 1598. Según el estudioso, la imagen de un hombre de bigotes y cabello rizado sería precisamente la del escritor, cuyas representaciones se hicieron mayormente después de su muerte.
| Agencia ANSA |


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