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Show Business
Para evitar los efectos de la recesión y de la revolución digital y no acabar en la difícil situación del disco, la televisión y la publicidad tradicionales tienen que inventarse urgentemente un nuevo modelo, concluyeron los expertos del audiovisual en el MIPTV de Cannes. La 46ª edición del Mercado Internacional de Programas de Televisión se clausuró ayer después de cuatro días de feria donde destacaron los temas de publicidad, internet y telefonía móvil, dejando de lado las grandes cadenas de televisión. Prueba de la crisis, el MIPTV tuvo un 14% menos de visitantes, con 11.500 participantes venidos de un centenar de países. «La crisis agrava los efectos de la multiplicación de pantallas en las audiencias. El modelo de la televisión tradicional, de masas y gratuita, no morirá pero, como la prensa en papel, no volverá a tener el mismo impacto», estimó Martin Sorrell, propietario del grupo británico WPP, número dos mundial de la publicidad.
Una copia robada e incompleta de la película «X-Men Origins: Wolverine» fue difundida ilegalmente en internet cuatro semanas antes de su estreno en las salas de cine, indicó Twentieth Century Fox Films. La copia fue hurtada el martes y le faltan numerosos elementos sonoros y visuales que estarán en la versión final, precisó un portavoz del estudio estadounidense, Chris Petrikin. «Contactamos de inmediato a las autoridades competentes» y se retiró el film de los sitios de internet donde había sido puesto, dijo el portavoz, añadiendo que la persona en el origen de la filtración y quienes la aprovecharon serían demandados.
Tom Cruise se propone filmar una película sobre «el monstruo de Florencia», un asesino en serie que mató a ocho parejas entre 1965 y 1985. La película fue concebida como una ardua investigación repleta de percances sobre uno de los casos criminales más espectaculares y confusos de la historia italiana. «Una película de Hollywood sobre lo mal que funciona la Justicia italiana», dijo Cruise, de 46 años. El guión se basará en el best-seller homónimo del periodista florentino Mario Spezi, que cubrió durante años el caso para el diario «Nazione» de Florencia e incluso llegó a estar en el punto de mira de la policía. En 2006 fue detenido por obstrucción de las investigaciones y pertenencia a una banda criminal, pero finalmente le fueron retirados los cargos. Todavía hoy los investigadores buscan quién fue el instigador del asesinato, que al parecer fue perpetrado por una secta satánica. La policía considera prueba de prácticas ocultas el hecho de que las víctimas presentaran los genitales mutilados

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