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Show business
Minka Kelly
El FBI requisó en Nueva York una muestra de las huellas dactilares que la policía había tomado a John Lennon hace más de tres décadas y que iba a ser subastada, según informó «The New York Post». La empresa «Gotta Have It!» (Tengo que tenerlo) de Manhattan, planeaba vender esa muestra de las huellas del fallecido Beatle, con un piso que comenzaba en los 100 mil dólares. El objetivo simbólico era la celebración del que hubiera sido el cumpleaños número 70 del músico, que se cumplió el sábado pasado. Sin embargo, el FBI consideró que ese objeto aún pertenece a las autoridades norteamericanas. La confiscación se produjo después de que un agente federal viera una fotografía de las huellas de Lennon en el catálogo de esa tienda de objetos para coleccionistas e iniciara el proceso para requisarlas, tras la negativa de su dueño, Peter Siegel, a entregarlas. Siegel explicó al «Post» que el set de huellas del ex Beatle había sido comprado por «un hombre del mundo de la música» hace más de 20 años en una convención de seguidores de la banda de Liverpool y que ahora había querido subastarlas. «Cuando el FBI se lleva algo, no hay muchas posibilidades de recuperarlo», señaló Siegel, quien aseguró no entender el interés de la agencia federal en unas huellas dactilares tomadas hace décadas y que no formaban parte de un historial delictivo.
El regreso de Schwarzenegger
Arnold Schwarzenegger afirmó ayer en Moscú que podría volver a su antiguo trabajo de actor tras finalizar su mandato como gobernador de California en enero de 2011. «Tengo ante mí un sinfín de posibilidades: puedo volver al cine y también escribir libros, discursos o ayudar a California de alguna manera», dijo el actual político que tan bien encarnó a «Terminator». Schwarzenegger ya alimentó este año su deseo de volver a hacer cine tras realizar un cameo en «Los indestructibles», film dirigido y protagonizado por su amigo Sylvester Sta
Las bailarinas no se desnudan
La dirección de la Opera de Viena confirmó que despidió de su elenco a la bailarina rusa Karina Sarkissova por haber aparecido desnuda en unas fotos publicadas por una revista austríaca. No es la primera vez que Sarkissova tiene problemas con las autoridades de dicha ópera, de la que era primera bailarina, ya que en mayo pasado se publicaron fotos suyas en la revista erótica «Penthouse», pero que habían sido tomadas ilegalmente en las instalaciones del teatro. Por ese incidente, el entonces director de la escuela de ballet la había amonestado. Sarkissova, quien formaba parte del elenco de ballet de la Opera de Viena desde hace ya diez años, aseguró sentirse «discriminada como mujer», y agregó que el cuerpo y la sensualidad forman parte del arte de la danza.
La mujer más sexy del mundo
La actriz y modelo Minka Kelly, hija del guitarrista de Aerosmith, Rick Dufay, quien además de actuar en series televisivas se desempeña como «showgirl» en Las Vegas, fue elegida como la mujer viva más sexy del mundo, según la revista «Esquire». La protagonista de la serie de televisión «Parenthood», aseguró «Hasta que me llamaron de la revista, nunca había hecho una foto sexy antes. Fue muy liberador y excitante». La actriz, de 30 años, aseguró que las cosas no siempre habían sido fáciles para ella, especialmente en su infancia, cuando fue abandonada por su padre. Sin embargo, recuerda los viejos tiempos con su madre, cuando llegaba de trabajar en la madrugada y la llevaba a un supermercado de compras.
George Michael en libertad
El cantante George Michael abandonó ayer la prisión del Highpoint, en el condado inglés de Suffolk, tras cumplir cuatro de las ocho semanas a las que había sido condenado por conducir bajo los efectos del cannabis, por lo que chocó su auto contra una tienda. «Quisiera dar las gracias a todos los que me han apoyado mientras estuve allí dentro. Fue bastante inspirador», señaló el astro pop. Durante su estadía en la cárcel, los medios británicos se hicieron eco varias veces de las condiciones en prisión y lo mostraron llorando. No obstante, Michael declaró desde su celda que el trato, tanto por parte del personal como por el resto de los reclusos, había sido correcto. Según dijo, en ningún momento recibió trato especial, excepto «que un par de jóvenes me dejaron ganar al billar».


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