La combinación parece impensada: un xeneize junto al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Se trata de David Mazza, dueño de la cadena Taylor, quien participó junto al mandatario de un almuerzo informal con dueños de pequeños negocios. El hombre es norteamericano, vestía una camiseta de Boca Juniors, se define como un fanático del fútbol argentino y así lo demostró ayer. Allí, entre los hombres formales vestidos con traje, se destacó por su presencia, con la camiseta de Boca; dejó a un lado la formalidad para inclinarse por la pasión y el fanatismo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario