1 de abril 2011 - 00:00

Siria amaga otra vez con iniciar la apertura política

Bashar al Asad
Bashar al Asad
Damasco - El presidente sirio, Bashar al Asad, creó ayer un comité para estudiar la forma de levantar el estado de excepción y otro para investigar las muertes en las manifestaciones de las últimas semanas.

La web de noticias Syria News informó que el partido de Gobierno, Baaz, encargó a una comisión de juristas que «investigue cómo se puede preparar el levantamiento del estado de excepción en un período de tiempo limitado». A esta comisión se le dio el 25 de abril como fecha máxima para presentar sus conclusiones.

Represión

Funcionarios del Gobierno habían asegurado antes del discurso del presidente que el estado de excepción, que sirve al régimen desde 1963 como instrumento de represión contra opositores políticos, sería levantado de inmediato.

Los opositores a Al Asad que convocaron manifestaciones en las últimas semanas advirtieron que sólo se trata de «falsas promesas». Las protestas se repetirán hoy, lo que hace temer una nueva ola de represión del régimen, por lo que varios países, entre ellos Gran Bretaña, pidieron «moderación» a las autoridades.

Según dos ONG locales, la Organización Nacional para los Derechos Humanos y el Centro Damasco para los Estudios Teóricos y los Derechos Humanos, al menos 109 personas han muerto en la represión de las protestas.

Un día después del discurso de Al Asad, en la población siria se detectaba ayer una creciente división. Sus palabras decepcionaron a la oposición, mientras que los seguidores del gobernante partido Baaz las defendieron.

La oposición consideró las palabras del presidente como desafío y amenaza a los manifestantes críticos con el régimen.

En su discurso ante el Parlamento, Al Asad no aceptó ninguna de las reformas que demandó la oposición, calificó las revueltas como una «conspiración internacional» y afirmó que las reformas no son una prioridad.

Estados Unidos calificó el pronunciamiento de «decepcionante e insustancial» y desde Berlín, el Ministerio de Exteriores alemán aseguró que sus palabras estuvieron por debajo de las expectativas.

Los Hermanos Musulmanes, influyentes en el país, por su parte, le reclamaron desde Jordania a Asad que escuche las peticiones del pueblo.

Agencias DPA y EFE

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