Mauro Óbolo grita con todo su gol. Arsenal se recuperó con una goleada en Mendoza.
Después de siete fechas sin ganar, Arsenal goleó a Godoy Cruz en Mendoza, mostrándose como un equipo práctico y contundente. El mismo que asomó en las primeras fechas y después se fue desdibujando. Godoy Cruz fue demasiado frontal y cometió «horrores» defensivos, sobre todo en la zaga central, donde se extrañó Sigali. Arsenal aprovechó casi todas sus situaciones de gol y armó una goleada que ni el más acérrimo simpatizante esperaba.
Lisandro López de cabeza, Adrián González apareciendo por sorpresa y Mauro Óbolo por duplicado fueron los verdugos de un Godoy Cruz que jugó su peor partido.
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