El anuncio incluyó la precisión de que ayer, en el séptimo día de combates en Gaza, los aviones sin piloto cumplieron su primera misión "alcanzando el ministerio israelí de Defensa en Tel Aviv" para realizar tareas de recolección de datos de inteligencia, algo de lo que el grupo no pudo dar ninguna prueba.
De inmediato hubo expresiones de júbilo desde los minaretes de Gaza mientras el canal televisivo de Hamás, TV al-Aqsa, informó durante toda la mañana sobre el tema.
No es una sorpresa absoluta para Israel que el movimiento político-terrorista tenga drones. Días pasados la radio militar había informado que en uno de los ataques aéreos sobre Gaza se destruyeron algunos "aviones kamikazes", que podían montar cargas explosivas, concebidos para estrellarse a tierra sobre objetivos elegidos previamente.
Por su parte, el ala militar de Hamás aseguró a la población de Gaza que ésta "es sólo una de las muchas sorpresas que hemos preparado para el enemigo". El domingo había anunciado con igual entusiasmo haber rechazado la infiltración de una unidad especial israelí.
Los drones en posesión de Hamás son los Ababil de fabricación iraní. Tienen cerca de tres metros de largo y la envergadura de alas es de tres metros y medio. Para lanzarlos al aire se necesita recurrir a un motor a reacción y en el aterrizaje disponen de un paracaídas, pero pueden ser atados a una suerte de anillo elástico.
Los ingenieros de Hamás pusieron a punto tres modelos de Ababil: el AB1, dotado de una filmadora foto-eléctrica, tiene la tarea de recoger información de inteligencia; el AB2, artillado y que sirve "para atacar el enemigo"; y el Ab3, el "modelo suicida" y se estrella sobre un objetivo.
Ayer a la mañana, a las 7 hora local, el comando militar de Hamás cumplió su primera misión desde Gaza. Partieron en tres equipos (cada uno tenía "más de un avión"), en tres direcciones distintas. Durante el curso de la misión se perdió el contacto con un avión en la "división número 2" y con otro avión en "la división número 3".
La misión habría sido coronada con éxito porque los drones, sostiene Hamás, "llegaron a alcanzar el Ministerio de Defensa israelí, Kirya, y a filmarlo". Imágenes in mérito no fueron difundidas hasta el momento.
Israel respondió con fuego. En las primeras horas de la madrugada una batería de misiles Pariot desplegada en cercanías de Ashdod (al sur de Tel Aviv) escoltó un avión no identificado y lo destruyó en vuelo.
Según el diario israelí de izquierda Haaretz, el Ejército investiga si era uno de los que llevaba carga explosiva como los que mostró en vuelo, a media tarde, la televisión de Hamás.
En cuanto a las supuestas filmaciones de la sede de Defensa, un oficial de la aviación dijo a la radio militar que "dudamos mucho de eso".
"En cualquier caso habría sido un esfuerzo desperdiciado, porque el drone no habría filmado más de lo que es visible en Google", agregó.
El Ababil no es nuevo en los cielos de Israel. Dos años atrás el movimiento chiita libanés Hizbulá lo usó para recoger información de inteligencia.
También esos aparatos fueron destruidos en vuelo, pero en un caso, sólo después de que el avión apuntó hacia la central atómica de Dimona.
| Agencias EFE, ANSA, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero |


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