16 de junio 2014 - 17:19

Subirse a la nube para evitar la tormenta

Subirse a la nube para evitar la tormenta
Suena a paradoja, pero con la llegada de la nube, salió el sol para muchas empresas. Es que la dicotomía de subirse o no a la nube parece haber quedado atrás en estos tiempos de superabundancia de información. Especialistas prevén que casi todo pasará por la nube en los próximos años. Subirse a ella es una decisión estratégica que determinará el futuro de la compañía a mediano y largo plazo. Por lo tanto, en la actualidad la cuestión relacionada con la nube pasa por el cómo, es decir de qué manera se va a ingresar a la denominada cloud computing.

La nube surge como una evolución natural de las tecnologías de internet. Este fenómeno, que está asociado a un nuevo modelo de servicios de IT, comprende el almacenamiento y procesamiento masivo de datos en servidores externos al cliente. Así, permite reemplazar un esquema de adquisición de hardware y software, por otro de pago por uso. Así la nube garantiza una gran flexibilidad y permite a las empresas más pequeñas poder acceder a servicios o soluciones que antes sólo estaban disponibles para grandes compañías, principalmente por su alto costo.

Roberto Cruz, director de Servicios de Tecnología de IBM Argentina, explica que la nube comienza a ser útil para todo tamaño de empresa, porque ahora se puede pagar por usuario o por campaña, la puede tener hasta una pyme, paga por mes y cuando quiere dejar de hacer campañas deja de usarla.

Comparada con la adquisición de un servidor, y lo que conlleva su mantenimiento, la ventaja económica de la nube es muy marcada. A la larga vas a tener un 25% de ahorro casi seguro, estima Cruz.

En la misma línea, Gastón Fourcade, director de la unidad de negocios de servidores y herramientas de Microsoft Argentina, asegura que las pequeñas empresas prefieren recostarse en algún punto fuertemente a la nube por el simple hecho de que en muchos casos no tienen staff o los perfiles desarrollados para atender sus propios temas de servidores.

Pero las virtudes no se agotan en la flexibilidad y en la merma de costos operativos. La cloud computing también empieza a ser una solución de negocios. Hablar de la nube es hablar de cómo me relaciono con mis clientes, cómo hago más eficiente mi cadena de valor (hacia mis proveedores, el stock). De esa forma se puede rápidamente lograr ventaja competitiva. La nube empieza a ser en definitiva un habilitador de modelos de negocios., resalta Cruz, quien menciona ejemplos como el online gaming y los altos niveles de colaboración (correo electrónico, contactos, agenda, tareas, mensajería instantánea, foros de discusión, etc.).

Respecto a las grandes empresas, ejemplifica con el caso de la industria automotriz: Hoy las grandes marcas discuten sobre cómo hacer que el vehículo sea una plataforma tecnológica en donde tener aplicaciones, servicios, todo eso es nube. En definitiva el auto empieza a ser algo que accede a la nube. Otro caso es Nike: La empresa de indumentaria y calzado apostó por el uso de chips que te permiten registrar cuánto corres, y lo podés comparar con otros corredores en tu zona o de tu edad, y te van recomendando. Así, a través de la tecnología, empieza a formar comunidades de afinidad, este tipo de acercamiento con el consumidor es posible a través de la nube.

Según cifras de la consultora IDC, el negocio de cloud es uno de los que más rápido crecen en el mundo. Cruz explica que las empresas que lo empiezan a adoptar, se dan cuenta muy rápidamente de los beneficios. Un cliente que contrata servicios en clouds, crece inevitablemente, porque es muy tentador: sus niveles de agilidad, de ahorro, no hay intermediarios, lo contratas con sólo un click, en definitiva la cloud tiene beneficios por donde lo mires.

Además, la nube puede generar eficiencia en la estructura ya existente de las empresas. Es sin dudas un motor de nuevas proyecciones, nuevos desarrollos, nuevas campañas, sobre el viejo modelo existente de cada empresa, asevera Fourcade. La cloud es tanto una solución de optimización, como una herramienta de transformación en el sentido en que vos podés hacer lo que quieras con el negocio, remata Cruz.

Ambos entrevistados coinciden en que la nube que estará presente en todas las empresas de alguna u otra forma, aunque Fourcade aclara que ello no significa que en el futuro todo vaya a ser nube necesariamente, va a coexistir un espacio de convivencia entre la nube pública (disponible para el público en general) y la privada (recurso no compartido). Eso es lo que se denomina nube híbrida (combinación entre ambas) sobre todo en las empresas grandes.

Las cifras que se manejan en el mercado de la nube estiman un fuerte crecimiento para los próximos años. Según estima IDC, este año el mercado de cloud aumentará siete veces en Latinoamérica. De acuerdo con la consultora Gartner, se espera que el negocio alcance los $ 250 mil millones en 2017. Además, en ese mismo año se prevé que el 50% de las empresas en el mundo adopte nubes híbridas para adecuarse a los cambios del mercado, impulsar el crecimiento y alcanzar el rendimiento esperado.

En los primeros años de vida de la cloud, un aspecto que generó dudas entre las compañías a la hora de contratar el servicio fue el nivel de seguridad. Según IBM, existe un prejuicio respecto al tema que está fundado en que justamente no todos los proveedores de clouds son muy seguros.

Por su parte, desde Microsoft destacan que la seguridad es un aspecto muy amplio que va desde la disponibilidad de los sistemas, la autenticación de los usuarios, el poder controlar la salud de los servicios, y hay alternativas para todos estos casos (ver columna).

Entre los sectores que más desarrollaron sus negocios en las clouds, aparecen los de consumo masivo y venta minorista. Aunque los proveedores también destacan al sector financiero. La banca ha hecho mucho en la nube, sea porque decidió colocar muchos recursos a disposición de sus clientes en home banking, o porque algunos pusieron parte de su infraestructura interna en la cloud, ya que eso les da flexibilidad y reducción de costos, indica Cruz.

De todas formas, los especialistas sostienen que la nube es apta para cualquier industria, y afirman que hasta el sector público se interesa en la cloud para potenciar la relación con los ciudadanos. También es utilizada por la industria del entretenimiento (ver recuadro).

Lo que existe es una diferenciación en el para qué la utilizan: algunas industrias la usan para conectarse con sus clientes (los que tienen presencia web con alta concurrencia), otras para desarrollar sus sistemas operativos, explican desde Microsoft.

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