29 de abril 2011 - 00:00

Sufre EE.UU. su peor desastre desde Katrina: tormentas dejan 300 muertos

El aspecto de las ciudades del sudeste de los Estados Unidos era ayer propio de un sismo devastador o de un bombardeo. Barack Obama visitará hoy la zona del desastre.
El aspecto de las ciudades del sudeste de los Estados Unidos era ayer propio de un sismo devastador o de un bombardeo. Barack Obama visitará hoy la zona del desastre.
Washington - Una violenta ola de tornados e inundaciones se desató entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer en el sudeste de los Estados Unidos, agravando el saldo de lo que ya se perfila como la peor catástrofe natural en el país desde el paso del huracán Katrina en 2005. En la última semana de temporales al menos 300 personas perdieron la vida.

La desesperación se notaba ayer en la cara de los residentes de ciudades y pueblos de siete estados azotados por feroces tormentas primaverales, mientras rescataban lo que quedó de sus hogares, empresas y escuelas, en escenas de devastación propias de zonas de guerra y terremotos masivos.

Los estados afectados por el desastre enfrentaban las crudas secuelas de la impactante seguidilla de 164 tornados que se registraron desde el lunes entre Misisipi y Nueva York, ante la alerta del Gobierno de que las tormentas podían repetirse en lo inmediato en los estados del sur. Sólo durante la madrugada de ayer se contabilizaron 138 tornados en los estados de Tennessee y Misisipi.

La mayor parte de los esfuerzos federales se concentraron en Alabama, convertido en el distrito más afectado por la catástrofe con una cifra oficial de 194 muertos y cientos de miles de hogares destruidos y sin electricidad.

El presidente Barack Obama viajará hoy a ese estado para visitar algunas de las zonas afectadas y reunirse con familias, funcionarios estaduales y locales y con el gobernador Robert Bentley.

Además, se reportaron 33 muertes en Tennessee, 32 en Misisipi, 14 en Georgia, 11 en Arkansas, 8 en Oklahoma y Virginia y al menos una en Kentucky, según los últimos recuentos de las agencias de gestión de emergencias estaduales.

El total de víctimas podría crecer en las próximas horas y es el más alto desde que una oleada de tornados mató a más de 310 personas en 1974. De este modo, el país enfrenta la mayor catástrofe natural desde el huracán Katrina en 2005, que dejó 1.500 muertos.

En la ciudad de Tuscaloosa, probablemente la más devastada de Alabama con al menos 36 muertos, el residente James Sykes definió ayer el tornado como «un monstruo silencioso» que se movía «a un ritmo muy rápido» y «destrozaba todo lo que encontraba a su paso», según declaró a la cadena CNN.

Devastación

«No sé cómo pudo sobrevivir alguien», señaló por su parte el alcalde de esa localidad, Walter Maddox.

«Aquí estamos acostumbrados a los tornados. Pero ver una ruta de destrucción que se extiende en un área de entre 8 y 11 kilómetros de largo y un kilómetro de ancho... es una escena sobrecogedora», añadió Maddox, que asegura que no puede reconocer algunas partes de la ciudad.

En el pueblo de Rainsville (Alabama) la policía encontró 25 cuerpos en un estacionamiento, mientras en la localidad de Athens una planta nuclear se quedó el miércoles sin energía eléctrica y permaneció ayer cerrada.

Unos 2.000 miembros de la Guardia Nacional se desplegaron en Alabama para reforzar las tareas de restauración de edificios y rescate de los cientos de desaparecidos en la situación de «devastación masiva» que vive el estado, en palabras del gobernador Bentley.

Obama declaró el miércoles el estado de emergencia en Alabama y se mostró «dispuesto a seguir ayudando» al estado y a los ciudadanos afectados pese a la imposibilidad de conocer la amplitud de los daños hasta «dentro de unos días».

Las emisoras nacionales y estaduales de televisión mostraban un sinfín de casas destrozadas y calles irreconocibles, como las de Nueva York, que quedaron inundadas el miércoles, mientras el río Misisipi rebasaba ayer los límites de emergencia.

El temporal se produjo sin dar un respiro a los afectados por otro sistema de tormentas que mató esta misma semana a 10 personas en Arkansas y a una en Misisipi, y sólo dos semanas después de otra ráfaga de tornados que cortó la electricidad a millones de hogares en Alabama.

Mientras las autoridades se preparan para un aumento aún mayor del número de víctimas, algunos meteorólogos prevén ya que el temporal pueda superar al peor del que se tiene memoria en el país: el que en mayo de 1925 dejó 695 muertos en decenas de estados.

Agencias EFE, AFP, Reuters y ANSA

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