17 de diciembre 2008 - 00:00

Suspicacias de un embajador

El embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, ofreció ayer su tradicional cóctel de fin de año para la prensa local, en su residencia de avenida Del Libertador. Su discurso, mechado con citas de Thomas Jefferson y Mariano Moreno relativas a la importancia de la libertad de prensa para la democracia, corría por los carriles esperables para un diplomático. En este marco, este hombre que se enorgullece de haber visto en vivo a Jimi Hendrix en el Winterland de San Francisco en los 60, y a Led Zeppelin al menos dos veces, encaró el tramo final de su mensaje elogiando a la prensa argentina y felicitándose de las excelentes relaciones de su embajada con el periodismo.
En ese punto, el discurso cambió de tono: Wayne dijo que esas relaciones «se mantienen pese a algunas notas que no reflejan la realidad. Por ejemplo, esta mañana hubo una publicación en la que se inventaban tensiones bilaterales». La palabra «inventa» sonó dura hasta para los propios miembros del «staff» de la embajada, algunos de los cuales (por no dominar del todo el castellano) le pidieron al periodista que tenían más a mano que les confirmara que Wayne había dicho precisamente eso.
Informe técnico
Sin nombrar al medio al que aludía, Wayne continuó: «El informe es un simple compendio de datos neutrales, describe hechos positivos de la economía argentina y señala que sigue teniendo un buen desempeño. Además, menciona la intención de la Argentina de ocuparse de la deuda del Club de París y de los bonistas». Se trata de un informe técnico que el Departamento de Estado tiene en su página web desde siempre, y que se actualiza trimestralmente. Fue lo que sucedió esta vez, justamente con párrafos que apuntan a distender el vínculo bilateral.
«El artículo al que me refiero distorsiona el informe que pretende reproducir», agregó el embajador. Desde ya, Wayne se abstuvo de mencionar por su nombre al medio, pero muchos en el amplio salón sabían a cuál se refería.

Dejá tu comentario