13 de septiembre 2010 - 00:00

Tardía “revelación” de un tanguero avant garde

Tardía “revelación” de un tanguero avant garde
«Tango Buenos Aires - Opus 4. Suite de ballet». Eduardo Rovira y su agrupación de tango moderno. Sony Musi 776097-2.

La historia del tango y de la música en general ha sido sumamente injusta con Eduardo Rovira (1925-1980). Oriundo de Lanús y con una vida breve (murió de un infarto con apenas 55 años), hizo su paso por la tradición tanguera bailable, con Antonio Rodio, Osvaldo Manzi, Miguel Caló, Osmar Maderna, pero su camino apuntó a la vanguardia. Y aunque coincidió en sus tiempos de búsqueda con Astor Piazzolla, su personalidad más retraída, lo dejaron en un lejano segundo plano que no hizo honor a su obra. Compositor de unos 200 tangos -entre ellos el más conocido, «Sónico»- y de un centenar de piezas de cámara, bandoneonista y músico muy formado, terminó sus días como cornista y haciendo arreglos para la banda de la policía en La Plata. Y aunque ya no pueda disfrutarlo, muy fuera de tiempo están llegando los reconocimientos que no obtuvo en vida.

Esta reedición de la suite «Tango Buenos Aires» Op. 4 es parte de esa reivindicación bien merecida. Publicada originalmente en 1962 es una obra en dos partes y seis cuadros, escrita para octeto (tres violines, viola, cello, contrabajo, piano y bandoneón) inspirada en un poema de Fernando Guibert. Concebida entre la música rioplatense y lo clásico, juega en los terrenos del tango tradicional y moderno, la música de cámara y hasta las osadías armónicas propias de la música contemporánea de su época. Es una obra que no puede soslayarse si queremos acercanos a lo que ha sucedido con nuestra música popular en las últimas décadas.

R.S.

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