20 de julio 2015 - 00:00

Termina la Guerra Fría en América: EE.UU. y Cuba reabren embajadas

Bruno Rodríguez y John Kerry, jefes de las diplomacias de Cuba y Estados Unidos. Hoy se encontrarán en el Departamento de Estado, sellando una reconciliación que se demoró 54 años.
Bruno Rodríguez y John Kerry, jefes de las diplomacias de Cuba y Estados Unidos. Hoy se encontrarán en el Departamento de Estado, sellando una reconciliación que se demoró 54 años.
Washington - Estados Unidos y Cuba restablecerán hoy sus relaciones diplomáticas y reabrirán embajadas en las respectivas capitales tras más de medio siglo de enemistad, un hito que el canciller cubano, Bruno Rodríguez, marcará con una visita histórica a Washington y una reunión con su par John Kerry.

Siete meses después de que los presidentes estadounidense, Barack Obama, y cubano, Raúl Castro, sorprendieran al mundo con el anuncio de un proceso de acercamiento bilateral, los dos gobiernos pondrán fin simbólicamente a la Guerra Fría en el continente americano.

Más de 54 años pasaron desde que el 3 de enero de 1961, tras meses de tensiones desde el triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro en 1959, ambos países cerrarán sus respectivas legaciones diplomáticas.

Siguieron después décadas de hostilidad abierta, una invasión frustrada y una rivalidad ideológica que incluso llegó a poner al mundo al borde de la guerra nuclear con la Crisis de los Misiles en 1962.

En medio del enfrentamiento con la isla comunista, Estados Unidos impuso un duro embargo comercial y económico a la isla, una de sus medidas de la política exterior más cuestionadas en la actualidad. Otra fue el fiasco del fallido asalto a Cuba por parte de exiliados anticastristas entrenados por la CIA, realizado en Bahía Cochinos en 1961.

El conflicto ideológico, que levantó un muro entre dos países cuyas costas están separadas por apenas unos 140 kilómetros (90 millas), fue también uno de los mayores lastres para las relaciones de Washington con América Latina en las últimas décadas.

El 20 de julio de 2015, como entonces el 3 de enero de 1961, pasará ahora a la historia como el comienzo de una nueva época.

El canciller Rodríguez asistirá a la reapertura de la embajada de Cuba, un edificio construido en 1917 a unos tres kilómetros de la Casa Blanca y que ahora alberga la Sección de Intereses cubana en Washington, una representación diplomática de bajo perfil que los dos países instalaron en las respectivas capitales en 1977.

Su visita será la primera con carácter oficial que hace a Washington un ministro de Exteriores de Cuba desde 1959.

La delegación que preside Rodríguez la forman 30 personas, incluidos exdiplomáticos y representantes de sectores como la cultura, la educación, la salud, la ciencia, las organizaciones de masas del país y el Consejo de Iglesias de Cuba; entre los que estarán serán el cantautor Silvio Rodríguez y el historiador Eusebio Leal.

La futura embajada en Cuba invitó a unos 500 estadounidenses, entre ellos legisladores y representantes del Gobierno de EE.UU. como la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson.

En la ceremonia presidida por Rodríguez se izará la bandera cubana frente al edificio, se descubrirá una placa que identificará a la mansión como la embajada de Cuba y el ministro pronunciará un breve discurso.

A primera hora de la tarde, Rodríguez se reunirá con el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, en el Departamento de Estado. Será su segunda reunión oficial, después de la que se produjo en Panamá en vísperas de la Cumbre de las Américas en abril, que en ese momento marcó el encuentro de mayor nivel entre los Gobiernos de ambos países desde 1958.

Mientras que la apertura de la embajada cubana en Washington se celebrará en grande, la misión estadounidense en La Habana cambiará de estatus sin grandes festejos, según adelantó el Departamento de Estado. Estados Unidos aplazará la ceremonia hasta que Kerry visite La Habana, un viaje aún sin fecha fija que marcará la primera parada en Cuba de un secretario de Estado estadounidense desde 1945.

"No habrá ninguna bandera ondeando en la embajada estadounidense en La Habana hasta que el secretario de Estado acuda a oficiar la ceremonia. No hay ningún requisito legal para izar la bandera" el día de la apertura, dijo un alto funcionario estadounidense que pidió el anonimato.

No obstante, a partir de hoy, la que hasta hoy es la Sección de Intereses estadounidense en Cuba comenzará a funcionar como embajada, lo que supondrá un cambio de rango en el personal que trabaja allí, según el Departamento de Estado.

Los actuales jefes de las secciones de intereses de Cuba, José Ramón Cabañas, y de EE.UU., Jeffrey De Laurentis, pasarán a ser encargados de negocios mientras ambos gobiernos nombran a sus respectivos embajadores.

Pese al restablecimiento de las relaciones diplomáticas, EE.UU. y Cuba tendrán aún temas pendientes en su proceso de normalización, que, según reconocen ambos lados, no podrá cerrarse hasta que se levante el embargo impuesto a la isla en 1962, algo que sólo puede hacer el Congreso estadounidense.

Agencias EFE, DPA,


AFP, ANSA y Reuters

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