El "Informe sobre Terrorismo en 2013", difundido el miércoles, considera que América Latina hizo "modestas mejoras en su capacidad antiterrorista", pero sin embargo mantuvo a Cuba en la lista de "Estados que patrocinan el terrorismo".
En el documento, el Departamento de Estado apunta que "la influencia de Irán en el Hemisferio Occidental continúa siendo una preocupación", aunque asegura que ésta es cada vez más limitada.
Con todo, admite que en 2013 "no hubo células operativas conocidas" de Al Qaeda o del grupo chiita libanés Hizbulá en el continente, si bien "simpatizantes ideológicos en Latinoamérica y el Caribe siguieron proporcionando apoyo financiero e ideológico a ésas y otras organizaciones terroristas en Oriente Medio y el sur de Asia".
Con relación a la Triple Frontera, el documento destaca que la zona sigue generando preocupación por la capacidad de financiar grupos armados en diversas partes del mundo.
"La Triple Frontera entre la Argentina, Brasil y Paraguay sigue siendo un importante nexo regional de armas, narcóticos y tráfico de personas, falsificación, contrabando y lavado de dinero, todas fuentes potenciales de financiamiento de organizaciones terroristas", indica el documento, que suele ser repudiado por los gobiernos aludidos como parcial e violatorio de la soberanía de otros países.
La Argentina, apunta, "mantiene una capacidad sustancial" para enfrentar problemas ligados a seguridad, "pero enfrenta desafíos en las fronteras del norte y noroeste contra crímenes transnacionales".
En tanto, Brasil mantiene importantes inversiones en el control fronterizo, en especial la región de la Triple Frontera, pero este año tiene como prioridad garantizar la seguridad durante la Copa del Mundo de fútbol.
El informe halla dos países en el continente que sirven como refugio de terroristas: Colombia y Venezuela, el primero de ellos debido a la presencia de las guerrillas y a pesar de los "esfuerzos del Gobierno colombiano" para combatirlas.
En el caso de Venezuela, EE.UU. asegura tener "informes creíbles" de que ese Gobierno "mantuvo un ambiente permisivo que posibilitó el apoyo de actividades que beneficiaron a grupos terroristas". Además, en el país se detectó la presencia de "individuos ligados a las FARC y miembros del ELN, además de simpatizantes y elementos de apoyo de Hizbulá, agrega.
El documento, en tanto, mantiene a Cuba en la polémica lista de "Estados que patrocinan el terrorismo" (junto a Irán, Sudán y Siria), aunque no especifica las razones para esa decisión.
"No hubo indicaciones de que el Gobierno de Cuba proporcione armas o entrenamiento paramilitar a grupos terroristas", menciona el propio documento, aunque añade que el país "abriga a fugitivos buscados en Estados Unidos".
La portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, afirmó que "en estos momentos no hay planes para remover a Cuba" de esa lista, y admitió que ni siquiera existe un mecanismo previsto para sacar de ese grupo a un país, aunque no se verifiquen nexos con grupos "terroristas".
Cuba e Irán expresaron su condena al documento y la Policía israelí rechazó la mención de ataques de colonos judíos a ciudadanos palestinos "sin consecuencias legales".
El vocero policial, Micky Rosenfeld, subrayó que estos ataques no tienen nada que ver con las amenazas terroristas evocadas en el resto del informe. "No hay comparación posible entre incidentes criminales por causas nacionalistas e incidentes vinculados con el terrorismo", dijo.
| Agencias AFP, EFE y ANSA |


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