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The Rugby Championship será para todos el Cuatro Naciones
Mientras Los Pumas se sumarán a partir de agosto a Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica en The Rugby Championship -torneo reservado para los mejores del Hemisferio Sur-, los seis restantes juegan el tradicional Seis Naciones que comenzará el primer fin de semana de febrero.
Seis Naciones desde 2000, cuando ingresó Italia; antes fue durante muchos años Cinco Naciones, con Francia como el único no-británico, y aún previo a eso era el torneo en el que los cuatro países del Reino Unido se enfrentaban anualmente, The Home Unions Championship.
Todo empezó cuando en 1883 se enfrentaron por primera vez Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda; los ingleses fueron los primeros campeones. Le seguirían 27 campeonatos de ese Cuatro Naciones.
Los franceses fueron creciendo en el juego de sus vecinos y en 1910 se sumaron al torneo. Claro que los del gallo no eran claros y cristalinos. A pesar de compartir trincheras en la Primera Guerra Mundial, en 1931 fueron expulsados, acusados de tener rugby profesional en su país. Las trincheras volverían a unirlos y al jugarse nuevamente el torneo en 1947 después del parate obligado de la Segunda Guerra Mundial, volverían a ser Cinco Naciones. Ya no dudarían de nuevo, a pesar del amateurismo «marrón» imperante en Francia.
Dominadores
Los primeros tres meses de cada año quedaban reservados para el torneo; se buscaba siempre un campeón: ganar invicto significaba el Grand Slam. Recién en los noventa se puso en juego un trofeo, ya que hasta entonces era todo honorífico y no había siquiera premiación. Salvo cuando se disputaban la Calcuta Cup Inglaterra y Escocia. La ignominia del equipo que perdía sus cuatro encuentros tenía por nombre Cuchara de Madera.
Con distintos dominadores según las épocas, el torneo cautivaba a los europeos, pero sin televisión satelital era un producto cuasi interno. La masificación llegó cuando los medios empezaron a tener una llegada global y el interés creció cuantitativamente.
Por los noventa, de la mano del argentino Diego Domínguez y una generación dorada, el seleccionado italiano era competitivo, había ganado algún que otro partido contra rivales europeos y podía aportarle al torneo un saber nuevo y novedoso. Además, decían, ¿a quién no le gusta ir a Roma cada dos años?
Así fue como los «azzuri» debutaron en el renovado Seis Naciones de 2000 con un triunfo contra Escocia. No llegarían muchas alegrías en las doce temporadas en el Stadio Flaminio; el último partido allí vencieron a Francia. A partir de este año se mudarán al Olímpico de Roma y allí serán un equipo difícil de vencer.
Todo empieza el 4 de febrero, cuando en el Stade de France, el subcampeón del mundo reciba a Italia. Seguirán otros catorce partidos que cautivarán al mundo ovalado. Todo termina el 17 de marzo en Twickenham, cuando Inglaterra reciba a Irlanda. Al finalizar el Seis Naciones, el foco se pondrá en el The Rugby Championship; en realidad, ese torneo será, para todos, el Cuatro Naciones.


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