25 de abril 2011 - 00:00

Tirano yemení complica su salida negociada

Ali Abdalá Saleh, dictador de Yemen desde 1978, logró negociar su inmunidad a cambio de su salida del poder. Sin embargo, el esquema de la transición hacia elecciones libres dificultaba ayer el cierre del acuerdo.
Ali Abdalá Saleh, dictador de Yemen desde 1978, logró negociar su inmunidad a cambio de su salida del poder. Sin embargo, el esquema de la transición hacia elecciones libres dificultaba ayer el cierre del acuerdo.
Saná - El presidente de Yemen, sometido a fuertes presiones políticas desde hace meses, anunció ayer que sólo entregará el poder a quien sea elegido en las urnas, pero no fijó plazos para los comicios, aunque se mostró dispuesto a adelantarlos.

Las declaraciones de Ali Abdalá Saleh a la cadena británica BBC arrojan mayor confusión al panorama político yemení, porque coinciden con anuncios oficiales de que está dispuesto a transferir el poder en los términos fijados por una iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) que, de por sí, no fue aceptada totalmente por la oposición.

«¿A quién debería transferir el poder? ¿A aquellos que están intentando hacer un golpe? No. Lo haremos a través de las urnas», afirmó Saleh en una entrevista con la cadena británica BBC reproducida por la agencia oficial de noticias SANA.

La iniciativa, dada a conocer el último jueves por una misión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), establece que Saleh ceda el poder al vicepresidente Abdi Rabo Mansur Hadi en el plazo de treinta días.

Tras esta transferencia, el plan estipula que se celebren elecciones parlamentarias y presidenciales dos meses después.

La propuesta dispone también la formación de un Gobierno de unidad encabezado por la oposición, que prepare al país con vistas a la celebración de nuevos comicios, y el cese inmediato de las manifestaciones.

Asimismo, el gobernante recibiría inmunidad legal para sí mismo, su familia y sus asesores. Se trata de un punto polémico, dada la muerte de 130 personas en choques y actos de represión desde enero, cuando comenzaron las protestas.

Saleh, hasta esta crisis un aliado importante para EE.UU. en la lucha contra el terrorismo, insistió en que cualquier transferencia se haga de acuerdo con el marco constitucional y el deseo de las mayorías.

Acerca de la iniciativa del CCG, dijo que la analizará dentro del marco de la Constitución.

Las declaraciones se conocieron poco después de que portavoces del Gobierno informaron que el gobernante había aceptado la propuesta de los países del Golfo Pérsico para que abandone el poder.

La oposición, por su parte, se ha mostrado dispuesta a aceptar casi toda la propuesta, menos lo referido al Gobierno de unidad nacional, ya que rechazan compartir un gabinete con hombres de Saleh.

Mientras, los jóvenes yemeníes, agrupados en la llamada Comisión Organizativa de la Revolución Juvenil del Yemen que encabeza las manifestaciones, amenazaron ayer con una «escalada» en sus protestas si Saleh no abandona el poder sin condiciones.

Miles de personas salieron ayer a la calle en distintas ciudades del Yemen para pedir que Saleh abandone el poder.

En Saná, dos marchas recorrieron las avenidas de la capital y luego retornaron a la plaza Al Taguir (el cambio) en la Universidad de Saná, sin que se produjeran actos de violencia.

En Taiz, 257 kilómetros al suroeste de la capital, al menos cuatro personas murieron en choques durante otra manifestación, según una fuente de los servicios de seguridad.

Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA

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