14 de marzo 2011 - 00:00

Tokio sale al rescate también de los mercados

Más allá del incalculable saldo humano, el calibre de la destrucción en la costa noreste de Japón será un lastre para la recuperación de la economía de ese país.
Más allá del incalculable saldo humano, el calibre de la destrucción en la costa noreste de Japón será un lastre para la recuperación de la economía de ese país.
Tokio - La Bolsa de Tokio operará hoy con normalidad a pesar del devastador terremoto del viernes en Japón, que tendrá un fuerte impacto económico en la tercera potencia mundial, especialmente en su industria.

El alcance de los daños provocados por el sismo, el mayor en la historia de Japón, sigue sin conocerse con exactitud. Para garantizar la estabilidad financiera tras el desastre, el Banco de Japón (BOJ) inyectará en el mercado una «gran cantidad» de liquidez a partir de hoy, según adelantó anoche el gobernador del instituto emisor, Masaaki Shirakawa.

Además, aseguró que el BOJ hará todo lo posible para garantizar que los cortes en el suministro de electricidad anunciados a partir de hoy no afecten el funcionamiento de los sistemas financieros, según la agencia local Kyodo.

La evolución de los mercados será seguida de cerca por el Gobierno, que se ha comprometido a tomar medidas contra la especulación y a trabajar con el BOJ para afrontar el impacto financiero del temblor de forma coordinada.

«Colaboraremos más de cerca que de costumbre», dijo el ministro de Política Económica y Fiscal, Kaoru Yosano, que no descartó que el banco central aplique una política monetaria «no convencional» para ayudar al Gobierno a rebajar la tensión económica.

Más allá del desastre humano, la semana que comienza se anuncia complicada por las interrupciones de energía programadas en la zona metropolitana de Tokio y otras provincias aledañas, que podrían afectar en algunos lugares el suministro de agua.

Las dos principales compañías eléctricas de Japón prevén llevar a cabo a partir de hoy cortes rotativos de hasta tres horas por día, aunque en un principio los apagones no incluirán ciertas zonas del centro de Tokio que albergan edificios oficiales.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, pidió ayer a las grandes empresas del país que limiten en la medida de lo posible el uso de electricidad, en un llamamiento al ahorro de energía que también se ha extendido entre los ciudadanos. Ante la interrupción del transporte y los problemas de logística provocados por el terremoto, muchos de los grandes grupos industriales japoneses han optado por reducir o detener temporalmente su producción en el archipiélago.

Los tres principales fabricantes de automóviles, Toyota, Nissan y Honda, mantendrán hoy paralizada la producción en todas sus plantas de Japón, al no poder asegurarse el suministro de las piezas.

También Suzuki anunció la misma medida, mientras el grupo Mazda, con sede en la provincia meridional de Hiroshima, es el único fabricante del sector que planea operar en sus plantas con normalidad. Japón cayó recientemente al tercer puesto de la economía mundial tras ser superado por China, pero durante más de cuarenta años se mantuvo en el segundo, sólo por detrás de Estados Unidos, gracias a su poderosa industria.

En los últimos años, su antaño brillante economía se ha visto lastrada por una persistente deflación, un yen muy fuerte frente a otras divisas, una deuda pública de alrededor del 200% del PBI, y las perspectivas de un preocupante envejecimiento de la población.

Agencia EFE

Dejá tu comentario