26 de julio 2012 - 00:00

Tradición que parece no tener cura

«El silencio del puente» (Arg., 2010, habl. en esp.). Guión y dir.: E. Schllemberg. Documental.

Abre un interesante campo de investigación este trabajo centrado en el puente internacional Posadas-Encarnación, obra admirable tan larga como su propio nombre: puente San Roque González de Santa Cruz, en homenaje al misionero jesuita que fundó ambas ciudades, Yapeyú, San Ignacio Mini, y otras reducciones, hasta ser asesinado por los indios allá por 1628. Nacido en Asunción, él fue uno de los primeros curas criollos.

Pero el documental que ahora vemos no habla de él, ni de otros sacerdotes, sino de algo que parece no tener cura: la corrupción generalizada en zonas de frontera. Eduardo Schllemberg nos presenta para ello dos víctimas, y casi diríamos tres: la viuda de un gendarme muerto en confusas circunstancias, el funcionario de carrera desplazado por una rara acusación, y el abogado de pobres y mendigos, como se decía antes, acá especializado en pobres y paseros, como se llama a los infelices que pasan contrabando por unos pocos pesos, o guaraníes.

El caso del gendarme busca destapar una vieja olla. El y un compañero se ahogaron una noche del 2002, persiguiendo a un probable delincuente. Según una testigo, un superior los mandó meterse al agua. Según el abogado, hay evidencias de que al menos uno de ellos no murió en la forma que dicen. Según el juez interviniente, los deudos debían pagar el costo de las autopsias. Con el tiempo, el juez fue relevado de su cargo, pero, aunque hubo varios sospechosos, nunca pudo llegarse a juicio alguno.

El funcionario es Eduardo Petta, fiscal paraguayo a cargo de delitos de contrabando, al que sacaron acusado de haber hecho entrar «fuerzas armadas extranjeras». Tales fueron los cargos. Su delito: pedir a la gendarmería argentina un perro con su correspondiente instructor, para verificar el contenido de una carga sospechosa, algo autorizado por acuerdos previos entre ambos países. El asunto suena a chiste, pero es cierto. El siguiente gobierno, progresista, no lo repuso en su cargo, sino que lo derivó a director de la policía caminera. Tampoco es chiste.

Y el abogado, Ricardo de la Cruz Rodríguez, dice lo suyo respecto a la famosa «criminalización de la pobreza», propia de un lugar donde «el 70% quedó bajo la línea, con lo que el contrabando y el narcotráfico se constituyen en una dolorosa alternativa». Escenas de reconstrucción judicial, comentarios de vecinos, referencias acerca de avionetas nunca investigadas, etc., completan la exposición y confirman la vieja copla hernandiana: «La ley es tela de araña, y en mi inorancia lo explico (...) pues la rompe el bicho grande y se enrieda el bicho chico».

Unica observación, los textos iniciales en off, indicando que el puente se proyectó «en el marco del Plan Cóndor», lo que suena a reduccionista.

P.S.

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