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Tras revivir a su rival, Obama apura nueva estrategia
Barack Obama camina decidido tras bajar del avión en Columbus, Ohio, estado peleado que atrae todas las miradas.
«Creo que es justo decir que fui demasiado educado», dijo Obama en una entrevista con el periodista afroamericano Tom Joyner.
En su defensa ante una actuación unánimemente criticada y que según las encuestas le ha costado la mínima ventaja de la que gozaba frente a su rival ante las urnas, Obama señaló que «a veces resulta difícil repetir una y otra vez lo que usted está diciendo no es verdad. Se vuelve algo repetitivo», justificó.
Sin embargo, el mandatario prometió enmendarse y presentar «un poco más de actividad en el próximo» cara a cara con Romney, el martes de la semana que viene. «La buena noticia es que éste fue sólo el primero», subrayó el presidente demócrata, que aspira a revalidar mandato el próximo 6 de noviembre.
En el primer duelo, «Romney presentó un montón de cosas que o bien le hacían alejarse de posiciones que mantenía antes o enfatizando cosas que a la larga lo van a dañar», confió Obama sobre la actuación de su adversario, que según analistas consiguió, para sorpresa de muchos, poner a la defensiva al presidente demócrata.
Cambio adelantado
Consciente de ello, el mandatario adelantó un cambio de estrategia para la próxima cita que no quiso, sin embargo, revelar. «Creo que es justo decir que vamos a ver algo más de actividad en el próximo» debate, se limitó a decir Obama. Tampoco su vocero, Jay Carney, quiso revelar si el equipo demócrata cambió la estrategia de cara a la próxima cita televisada, y se limitó a asegurar que el mandatario está ansioso por volverse a medir con Romney.
«El presidente espera con antelación poder presentar su argumento, dejar clara la diferencia, dejar claro cuáles son las opciones» de los electores, dijo en su conferencia de prensa diaria.
Antes del nuevo duelo Obama-Romney se producirá el de sus dos designados a la vicepresidencia, el veterano demócrata Joe Biden y el republicano Paul Ryan, quien se estrena en estas lides.
Salvo el celebrado cuatro años atrás entre Biden y la entonces aspirante vicepresidencial republicana Sarah Palin, que fue ampliamente seguido por la sorpresa que supuso la elección de la hasta entonces desconocida gobernadora por Alaska, en general los debates entre vicepresidentes generan menos interés.
Expectativa
Algo que promete, sin embargo, no cumplirse de nuevo en esta ocasión, sobre todo tras la pobre actuación de Obama una semana atrás, de acuerdo con los observadores.
«El congresista Ryan intentará igualar la agresividad y la confianza que Romney mostró la semana pasada, y el vicepresidente Biden tratará de ser más asertivo, directo, crítico y beligerante que el presidente Obama», indicó Benjamin Knoll, profesor de políticas del Centre College de Danville, donde tendrá lugar el debate.
La presión, sin embargo, es mayor para Biden, que debe «detener el impulso que generó la campaña de Romney con su inesperado buen desempeño en el primer debate», según Knoll. El vicepresidente se ha mantenido alejado de las cámaras y no ha concedido entrevistas a cadenas de televisión desde aquella vez en la que declaró su apoyo al matrimonio homosexual en mayo, un paso que obligó a Obama a pronunciarse poco después en el mismo sentido, no sin antes revolucionar a la Casa Blanca.
La inclinación de Biden a salirse del guión hace que su actuación de hoy sea «impredecible», según apuntó el profesor de la Universidad de Maine, Mark Brewer.
Agencias EFE, AFP, Reuters y ANSA

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