21 de febrero 2014 - 00:00

Ucrania se desangra: mueren 47 manifestantes por la represión

Los cadáveres de los manifestantes se fueron apilando en la plaza Maidan, centro de Kiev,  donde los combates no mermaban ante la fatalidad. La mayoría de  las víctimas perdieron la vida por disparos precisos en la cabeza, el corazón o el cuello, por lo que denunciaron la existencia de francotiradores.
Los cadáveres de los manifestantes se fueron apilando en la plaza Maidan, centro de Kiev, donde los combates no mermaban ante la fatalidad. La mayoría de las víctimas perdieron la vida por disparos precisos en la cabeza, el corazón o el cuello, por lo que denunciaron la existencia de francotiradores.
Kiev - Nuevos choques violentos entre manifestantes opositores y la Policía causaron, ayer en Kiev al menos 47 muertos, lo que elevó la cifra de víctimas mortales a 100 en las últimas 48 horas, profundizando la crisis en Ucrania en medio de los intentos de Occidente por presionar al presidente Víktor Yanukóvich para que convoque a elecciones.

Según el Ministerio de Salud, el balance es de 75 muertos y 363 personas hospitalizadas, 76 de ellas "en estado grave", entre el martes y ayer. Entre los fallecidos hay por lo menos 13 policías.

Pero los datos de medios opositores estipulaban que un centenar de personas, en su gran mayoría manifestantes, perecieron en los enfrentamientos en el Maidan, o plaza de la Independencia, epicentro desde hace tres meses de la peor crisis vivida por este país desde su independencia de la Unión Soviética, en 1991.

Los incidentes de ayer, ocurridos luego de seis horas de tregua entre el Gobierno y la oposición, se iniciaron con una violenta embestida de centenares de estudiantes radicales enmascarados y armados con palos, adoquines y bombas molotov para recuperar el terreno perdido.

El ministro ucraniano del Interior, Vitalí Zajarchenko, ordenó la entrega de armas de combate a los efectivos policiales y advirtió que la ley les permite utilizarlas contra los extremistas. La misma advertencia fue lanzada por el Ministerio de Defensa, que recordó que los soldados pueden usar sus armas para defender sus vidas y las instalaciones militares.

De acuerdo con los periodistas en el lugar, los disparos provenían tanto de los cordones policiales como de edificios aledaños donde se habían apostado francotiradores. Imágenes grabadas por radio Svoboda mostraron a un hombre, presuntamente de las fuerzas de seguridad, disparando con una Kalashnikov contra un blanco no identificado.

La masacre de ayer es, probablemente, la página más oscura de la Ucrania independiente. Los manifestantes tienen miedo de una violencia aún peor a la vivida pero, pese al miedo, no tienen intención de desistir.

"Mejor morir que vivir con cadenas", gritó Anatoli, de 61 años, "comandante" de un grupito de opositores en el Maidan.

El lujoso hotel Ucrania, que se asoma sobre la plaza de la Independencia, fue ocupado por los manifestantes -que en noviembre salieron a las calles para rechazar la suspensión de la adhesión del país a la Unión Europea y que ahora, tras la violencia, exigen la salida del Gobierno- y transformado en un hospital, con dos salas quirúrgicas improvisadas en el hall de la planta baja.

También el Ministerio de Agricultura y un monasterio se convirtieron en salas de primeros auxilios donde llegaron muchos de los muertos, todos ellos con tiros en la cabeza, en el corazón o en el cuello.

En tanto, los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier; Francia, Laurent Fabius; y Polonia, Radoslaw Sikorski, se reunieron ayer durante más de cuatro horas con Yanukóvich, para proponerle una hoja de ruta que ataje el conflicto, mientras en Bruselas sus colegas aprobaban la imposición de sanciones contra funcionarios y militares ucranianos que tengan "las manos manchadas con sangre".

No se llegó a "ningún acuerdo" con el presidente ucraniano para poner fin "a los violentos enfrentamientos entre policías e insurgentes", afirmó el exboxeador y emblemático opositor, Vitalí Klitschko, quien también mantuvo un encuentro con los tres cancilleres.

La presión sobre Yanukóvich, a quien le exigen elecciones anticipadas aumentó cuando Alemania, Estados Unidos y Rusia se pronunciaron por "una solución política" a la crisis que, sin embargo, viene creando tensiones dignas de la Guerra Fría entre Moscú y las capitales occidentales.

La iniciativa fue comunicada tras consultas entre la jefa de Gobierno alemana, Angela Merkel; el presidente estadounidense, Barack Obama y su par ruso, Vladímir Putin. "Tiene que cesar el baño de sangre", señaló el comunicado difundido en Berlín.

El mandatario ruso también envió a un representante a Ucrania para mediar en negociaciones con la oposición, indicó un portavoz del Kremlin.

El Congreso ucraniano, por su parte, prohibió las "operaciones antiterrorismo" anunciadas por el servicio secreto (SBU), por 236 votos sobre un total de 450. Ordenó, además, al SBU y al Ministerio del Interior "frenar inmediatamente el uso de la fuerza contra los ciudadanos" porque es inconstitucional y pidió al revocar las restricciones, el ingreso de vehículos a la capital.

Agencias AFP, EFE, Reuters, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero

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