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Un Bafici de rostro humano: de las vanguardias a los clásicos
El sábado, feliz encuentro de ventrílocuos para el debut de un singular trabajo sobre Chassman y Chirolita, naturalmente titulado "¿Dónde estás, negro?". Y el viernes estuvo el recordado campeón mundial Sergio Víctor Palma, rodeado de discípulos, agradeciendo desde la silla de ruedas un tocante documental sobre su vida, "La piel marcada" (y en la penumbra de la sala, su esposa y compañera, besándole la mano izquierda).
Afortunadamente, en ese sentido el Bafici ya no es el festival elitista que antes era. En otro sentido, claro, el Bafici sigue siendo el de siempre: la mayoría de las películas vistas hasta ahora en las diversas competencias son aburridas, amateurs, autorreferenciales, o les falta diez para el peso. Lo más seguro es remitirse a los programas de rescate de películas viejas, donde todavía pueden verse el "Macbeth" de Roman Polanski, el dibujo "El gigante de hierro", de Brad Bird (que después hizo "Los increíbles" y "Ratatouille") y algunas otras comprobadamente buenas. Al respecto, fue hermoso ver al invitado estrella del año, Peter Bogdanovich, charlando largo rato con el público del Gaumont, que lo ovacionó al término de su vieja comedia "¿Qué pasa, doctor?", presentada en copia fílmica de excelente estado.
El Centro Cultural Recoleta queda en una zona peatonal, y la lluvia desalienta al público aunque uno se proteja con paraguas, piloto y galochas, pero vale la pena acercarse a ver las exposiciones del Bafici, que este año son realmente buenas. Sobresale, por elegancia y glamour, la dedicada a Mirtha Legrand y Graciela Borges en la inmensa Sala Cronopios, donde fotos, vestidos, afiches, fragmentos de películas, que pueden verse en cómodos sofás de viejo estilo, se disponen milimétricamente en igual orden y cantidad, como para que las divas sigan siendo amigas. Ambas estuvieron el viernes en la inauguración.
Al lado, en la Sala J, está la muy completa e informativa exposición dedicada a Fabian Bielinsky, en el décimo aniversario de su muerte. Ahí puede verse desde una foto de rodaje del corto que hizo con otros chicos cuando iba al Nacional Buenos Aires (cuando allí se estudiaba) hasta la planilla de efectos especiales de posproducción de "El aura", pasando por fotos de otras filmaciones, story boards, una lista de posibles títulos para su primer largo ("Nueve reinas" no fue la primera opción), la caja de cigarros y la plancha de estampillas que allí se usaron, grabaciones de reportajes y homenajes, y hasta una lista de películas que Bielinsky recomendó ver a su sobrina, y que el público puede llevarse para tener en cuenta.
Del otro lado, en Sala C, de Criterion, se despliega una muestra de diseños de tapas de videos del sello de cine-arte Criterion, con trabajos de diversos estilos de Greg Rush, Seth, Rodrigo Corral, Connor Willumsen, Patrick Leager y otros artistas para películas como "Los siete samurais", "Scanners", "Las diabólicas", "El tambor", "Corresponsal extranjero", y también "La ciénaga". Algo más lejos, en Sala 8, pueden verse diversos bocetos y documentales de la factoría Aardman, mostrando incluso cómo eran Wallace y Gromit en sus comienzos. A señalar, también, las exposiciones dedicadas al escultor Gyula Kosice y el arquitecto Eugene Tssui, de quienes el festival ha programado respectivos documentales. Un buen equipo, encabezado por la curadora Valeria Keller, ha hecho todas estas muestras. También pueden verse varias películas "viejas" rescatadas en buenas copias, entre ellas la comedia de humor negro "El mercader de la muerte", con Vincent Price como un actor decidido a vengarse de los críticos (espacio dedicado al cine inspirado en Shakespeare).


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