- ámbito
- Edición Impresa
Un Ferro colmado asombró al propio Marc Anthony
«Tengo que venir más seguido» dijo emocionado el cantante de origen puertorriqueño, hasta hace poco más conocido por ser el marido de Jennifer López y ahora capaz de reunir a 18.000 personas para verlo.
Que una música que, se supone, en principio, está destinada fundamentalmente al baile logre que 18.000 personas permanezcan encorcetados en una butaca, es ya algo que llama la atención. Si, además, el que convoca a semejante fiesta es alguien que ha venido pocas veces a la Argentina y cuyo crecimiento se ha dado casi exclusivamente por carriles mediáticos, se entiende por qué estaba tan emocionado y tan contento frente a la multitud («tendré que venir más seguido», y «ya he estado viendo apartamentos por aquí»).
El cantante y compositor en cuestión es Marc Anthony, hasta hace poco el esposo de Jennifer López. Siguen siendo socios en algunos proyectos, pero la figura de Anthony fue avanzando desde el segundo plano inicial en la pareja hasta hacerse un artista muy mimado por la industria musical.
Nacico en Nueva York en 1968 en el seno de una familia puertorriqueña, Anthony hizo su recorrido por el bolero, la salsa y el pop -por momentos apadrinado por Paul Simon-, pero la explosión internacional llegó cuando protagonizó junto a su ahora ex mujer la película «El cantante» en el papel del legendario Héctor Lavoe. Y como país que sigue de cerca los movimientos de la industria cultural de los países centrales, Argentina también se enamoró de él.
Llegamos entonces a este Ferro con muchísima gente que sirvió para presentar el más reciente álbum «Íconos» y para hacer un pequeño recorrido por éxitos de diferentes épocas. En ese estilo que va de la balada a la salsa bien marcada, de la canción romántica al baile enardecido, de «la canción» a «la danza», el norteamericano hizo temas como «Hasta ayer», «Contra la corriente», «Hasta que te conocí», «Vivir lo nuestro», «Valió la pena», «Mi gente» (de la película «El cantante»), «Tu amor me hace bien» o «Te conozco bien», todos títulos que poco y nada dicen a quienes no conocen su música, pero que fueron coreados por los miles que llenaron el estadio de Caballito. Llovieron muñequitos de todo tipo y tamaño, flores, banderas y hasta alguna prenda íntima. Y no faltó, por supuesto, su exitosa versión salseada de «Y cómo es él» de José Luis Perales que forma parte del último álbum.


Dejá tu comentario