Mohamed el Baradei (foto) emerge como referente del movimiento que hace tambalear estos días al régimen de Hosni Mubarak. El Premio Nobel de la Paz 2005 es un hombre de confianza para Occidente pero no tan popular en Egipto. Experto en Derecho Internacional, nació en El Cairo en 1942. Tras una larga carrera diplomática fue designado en 1997 director general de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA), organismo dependiente de la ONU. Renovó su mandato en 2001 y adquirió un alto perfil cuando se resistió a la pretensión de George W. Bush para que la AIEA se acoplara a las denuncias sobre las armas de destrucción masiva de Sadam Husein, cuya existencia nunca de comprobó. Fue reelecto para el mandato 2005-2009, pese a la oposición de EE.UU.
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