13 de enero 2011 - 00:00

Un país abandonado a su suerte por el mundo

Una mujer reza sobre una montaña de escombros en el cementerio de Puerto Príncipe. Todo el país recordó ayer a los cientos de miles de víctimas del sismo del 12 de enero de 2010. La reconstrucción es una tarea prometida, pero pendiente.
Una mujer reza sobre una montaña de escombros en el cementerio de Puerto Príncipe. Todo el país recordó ayer a los cientos de miles de víctimas del sismo del 12 de enero de 2010. La reconstrucción es una tarea prometida, pero pendiente.
Puerto Príncipe - Los haitianos se congregaron ayer para rendir homenaje a los cientos de miles de muertos que hace un año dejó un sismo devastador, en medio de una tormenta política y una epidemia de cólera.

En la capital, varios miles de personas, Biblia en mano, se reunieron para una misa católica frente a la destruida catedral de Puerto Príncipe. Algunos se trepaban a los montones de escombros que permanecen frente al templo, para ver mejor.

Con la llegada de los sacerdotes tras una larga procesión, los fieles cantaron himnos y muchos de ellos se secaron las lágrimas al grito de «aleluya».

«Es un día de reflexión, un día para la oración», dijo Roger Jean, de 64 años, quien le dirigió «al Señor una oración especial para Haití, para que Haití cambie, para que Haití continúe viviendo». Roger Jean perdió a su esposa y tres hijos en el terremoto, «pero la vida continúa», añadió.

El ambiente fue de recogimiento, mucho antes de que se acercaran las 16.53 hora local, momento en que se celebró un minuto de silencio a la hora exacta en que el sismo de magnitud 7 hizo temblar la tierra el 12 de enero de 2010, provocando la muerte de cientos de miles de personas y dejando a más de un millón sin techo. Se realizó un lanzamiento de globos blancos a esa hora.

El presidente René Preval colocó la primera piedra de un monumento que será erigido frente al Palacio Presidencial «para no olvidar jamás a las víctimas», declaró. El jefe de Estado, que vestía un traje oscuro, asistió a una ceremonia de recordación acompañado de varios miembros del Gobierno y del ex presidente estadounidense Bill Clinton, involucrado en los esfuerzos por la reconstrucción de Haití.

«Esta desgracia debe unirnos para reconstruir Haití», declaró Preval, visiblemente conmovido, antes de pedir a sus compatriotas que sigan siendo solidarios.

Una plaza será construida en el lugar en que se hallaba el mayor edificio administrativo del país, derrumbado por el sismo y en el cual murieron decenas de funcionarios. También se prevé la edificación de varios memoriales en el interior de Haití en recuerdo de las víctimas.

El aniversario del sismo también fue motivo de reuniones en otros países, como en la ciudad de Miami, donde vive una importante comunidad de haitianos y donde un mural en memoria de las víctimas será inaugurado.

A un año de la tragedia, Haití sigue sin curar sus heridas.

La economía y la infraestructura están paralizadas, una epidemia de cólera que apareció a mediados de octubre continúa azotando la población, y más de 800.000 personas sobreviven en campos de refugiados. La reconstrucción apenas ha comenzado.

La tarea es gigantesca: hay que terminar de levantar los escombros, reubicar a los sin techo, proteger un medio ambiente degradado y reformular el sistema educativo, que recibe a menos de la mitad de los niños del país.

Los donantes internacionales han prometido cerca de 10.000 millones de dólares para 2013 pero sólo una fracción fue liberada (1.200 millones), a la espera de que la situación política se estabilice tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 28 de noviembre.

La Organización de Estados Americanos, cuyo consejo permanente observó un minuto de silencio en Washington, espera entregar el jueves un informe sobre los comicios que, según adelantaron fuentes, recomienda el retiro del candidato oficialista, Jude Celestin, acusado de fraude (ver aparte).

La fecha de la segunda vuelta en la que se deberían entonces enfrentar la ex primera dama Mirlande Manigat y el cantante popular Michel Martelly, no había sido fijada aún.

El lunes, Preval explicó que no podrá entregar el poder el 7 de febrero como estaba previsto porque, declaró: «No tenemos presidente electo».

Agencia AFP

Dejá tu comentario