- ámbito
- Edición Impresa
Un Peter Gabriel diferente
El público que fue a GEBA a escuchar a Peter Gabriel se encontró con varios de los clásicos del músico sin el envoltorio pop, reemplazado por una especie de neorromanticismo orquestal.
Se trata, en principio, de aceptar estas reglas del juego, que son diferentes a las de un músico con su historia. «No drums, no guitars», decía el programa de mano. Y efectivamente, esta vez el cantante y compositor inglés Peter Gabriel llegó a la Argentina como parte de la gira presentación de su nuevo álbum en el que hizo versiones sinfónicas, «sin batería y sin guitarras» (aunque con la percusión correspondiente), de varios de sus temas más populares.
Aceptada entonces la propuesta de escuchar estas canciones en ese formato, sin el envoltorio pop aquí reemplazado por un neorromanticismo orquestal, se puede empezar a hablar de lo que pasó frente a una muy buena cantidad de público en la sede Jorge Newbery del club GEBA.
La New Blood Orchestra que lo respaldó en este caso fue una combinación de músicos que viajaron con él -los primeros instrumentistas de cada familia más sus dos cantantes- y un grupo de argentinos que conformaron una formación de sinfónica casi completa. Todo eso estuvo dirigido, igual que en el disco, por Benedict Foster, experto en música para series exitosas de televisión.
Todo fue muy serio y muy cuidado. El ex Genesis dio lo mejor de sí en una puesta que, en su sencillez y su sobriedad, mostró lo que pueden hacer las cámaras modernas mezclando materiales grabados y edición en vivo.
A la hora de elegir qué parte del disco mostrar, seleccionó algunas piezas fundamentales de su obra, como «San Jacinto», «Intruder», «Downside Up», «Digging in the Dirt, «Red Rain», «Wallflower» (dedicada a las víctimas de la ESMA), «In Your Eyes, «Dont Give Up», etcétera. Pero hizo además sus versiones orquestales de otros clásicos suyos como «Secret World» o «Biko» y una emotiva «Father, Son», que dedicó a su padre casi centenario al que se lo vio en las pantallas. Y completó la lista de temas con un par de covers: «Heroes» de David Bowie y «Après Moi», de Regina Spektor.
Sin estridencias, fue un Peter Gabriel diferente. Un gran artista que a esta altura de su vida se da el gusto de hacer lo que le place y releerse a sí mismo. Un músico respetuoso de su público que hizo un constante esfuerzo para hablar en castellano; lo suficientemente generoso como para entregar un rato de su escenario para el lucimiento solista de sus dos coristas/compositoras Jessica Hoop y Rosie Doonan y hasta con el sentido del humor necesario para decir estar cómodo con los trenes pasando al costado del escenario porque «mi estudio está también al lado de las vías, así que me siento como en casa».


Dejá tu comentario