- ámbito
- Edición Impresa
Un regreso que apuró renuncias de disidentes
Trataron de hacerlo el martes al atardecer, pero las puertas estaban cerradas. Volvieron a intentarlo ayer, temprano, en varios turnos: a las 8.30, a las 10 y a las 11. Al final, previo contacto telefónico, lograron ingresar al edificio y registrar, al fin, sus dimisiones.
Anoche, entre ironías, lo mostraban como una metáfora de la situación del PJ. «Se nota que en manos de Kirchner el peronismo es un partido activo y abierto, porque en la sede partidaria no hay nadie y no se puede entrar», se burlaban entre los peronistas disidentes.
Ausencia
Es más, según recuerdan los peronistas anti-K, Kirchner -que estuvo al frente del PJ desde mayo de 2006 hasta junio de 2009, y que ayer retomó el mando formal- nunca ocupó una oficina en la sede oficial peronista en Matheu.
Superadas las complicaciones para presentar su renuncia, Solá y Romero -ambos ex gobernadores y legisladores del Peronismo Federal- dejaron los cargos que ocupaban en el Consejo del PJ a modo de rechazo a la decisión de Kirchner de retomar la jefatura.
En diciembre pasado, luego de que la mesa del partido anticipó que lo le aceptaría la renuncia presentada por Kirchner el 29 después de la derrota en Buenos Aires, otros dirigentes habían avanzado con sus dimisiones. Por entonces, lo hicieron Carlos Reutemann y Mario Das Neves, entre otros.
En las próximas horas, según trascendió ayer, otro miembro del Consejo presentaría su dimisión: se trata de la diputada Graciela Camaño, decisión que podrían acompañar otros dirigentes.
Tarde, ayer desde Chaco, Kirchner llamó a los peronistas a discutir dentro del partido. Claro que muchos, a los que ayer cuestionó, ya habían decidido no formar parte del PJ cuando se definió la conducción de 2008.


Dejá tu comentario